"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

lunes, 16 de mayo de 2011

valiente

 
Reposaba en la enrrevesada rama de un árbol un cuervo amargo.
 Su plumaje era negro como un pozo sin un fondo claro, excepto una pequeña pluma cruelmente aproximada a la zona de deshagüe del ave.


La despeinada pluma era de un tono gris apagado como una nube difusa que jamás será motivo de agrado.
El resto de las plumas lucían negras y brillantes, altivas y orgullosas de ofrecer abrigo a este animal sin dientes.


Pero la plumita fea no entendía el motivo de orgullo y soñaba con poder revolverse entre un remolino y su arrullo.
Un día, tras evacuar, el desagradecido bicho advirtió la presencia de un elemento extraño que agrietaba la hermosura del resto del rebaño, y con su pico de rapiña liberó a nuestra amiga de un , nunca mejor dicho, plumazo.
Al principio se supo desorientada, pero ligeramente comenzó a descender zigzagueando cada molécula de aire que el viento lanzaba.


Delicada y sin prisas recorria su camino gozando cada movimiento, regocijándose sobre sí misma, burlándose del viento, alargando la espera impaciente del suelo, despistando las manos traviesas de un niño y su anhelo.


Que bella se veía ella sola en el viento...
Pero sus volteretas y su delirio no podían seguir esquivando su destino por todos sabido. Se precipita pero sigue apreciando cada segundo que le ha sido brindado, cortesía de aquel que le había esclavizado.
Que hermoso fue ser libre un instante, pero el "tempus fugit", ya se sabe...
Y finalmente ocurrió, calló, su gris se tórno hermoso y posada sobre espeso lodo va adentrándose su reposo hasta ser dulcemente ahogada por una charca muy desaliñada.
Así murió esta pluma valiente, pero no creaís, no fue en vano, prematuro fue su final pero alcanzó el máximo reclamo humano...