"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

jueves, 24 de noviembre de 2011

Acelerando versos

Antes de despertar me salva el ibuprofeno
Así se aprietan mis tornillos
Que tus miradas no me pongan frenos
Otros tiran de coca mucho mejor vestidos.
Esquivando el frío voy camino del curro
Construyendo desmontados estribillos
Que caminan tras de mi como desbocados susurros.
Y tras cada verso se derriban mil ladrillos

El frío se me cuela adornando los volantes de mi falda
El aire oculta mi regañina con el mundo
Y me estira la mueca de esta sonrisa imperfecta que me salva
No quiero molestaros si me hundo,
Con una pesimista pataleando vamos sobrados,
Que nadie se preocupe os dejo que creáis en vuestros paisajes adornados.
Luego solita ante la luna me descubro.

El sol como siempre me reta incisivo
Por su culpa bastantes veces al día arrugo el hocico.

En esta tintineante mañana quedan encadenadas las ganas
De escupir promesas que no valen nada.

Hoy he recordado borracheras luchadoras
Desafiantes guerreros dando tumbos contra la melancolía de las negras horas
De esas noches que me despegaban del asfalto y sus normas
En aquel bar donde éramos conquistadores de la soledad
Desvergonzados bufones en el castillo donde no había gravedad.

Cada día tengo una discusión acalorada
Con esta otra yo que ríe desmaquillada
Le alzo la voz y con envidia la señalo con un dedo
Pues ella ya viajó y escapó a los parajes donde yo aún no me atrevo.

Me da un morbo aterrador y horroroso
Que tuerzas la nariz y pienses que soy rara
Como un amanecer lluvioso  
Rara de cojones, no de las divertidas que olfatean flores.
De las que cuando hablan a todo el mundo cansan.

Es excitante y provocador que no me entiendas,
Mis ojos sonríen apartándose las vendas
Incomprensible mis amasijos de vigas oxidadas.
De ruinas malpensadas, de bombas aún guardadas.
Pero encuentro las excusas perfectas
Para transformarme en estas letras.
Se que no soy divertida cuando chirriando los dientes me cago en todo
Y mucho menos femenina cuando con tacos desbocados tu mundo jodo.

El sol no me hace más bella,
Imagino que explota tras el rayo de una estrella
Como ahora desde el asiento de mi coche
Escribiendo cuando nadie más observa,
Solo el sol me ve traicionándole soñando con la noche.
Aquí sentada estoy tan lejos del mundo, tan cerca de la realidad
Tan hundida tras los semáforos de la mediocridad.
Verde el campo a mi derecha, rojo el corazón a mi izquierda.
Voy a llegar tarde, mierda.

Gastando las batería de mi motor
Recargo mis pilas con canciones que me salvan del terror
Y a menudo me incitan a pisar fuerte el acelerador.
Como sabina chillándome desde el maletero,
O el pelo erizado de una guitarra tras el corazón de un roquero
o la rabia incendiaria de algún poeta rapero.
Y mis cantautores me sublevan sin dejar de acariciarme el corazón y el cuerpo entero

Tengo que irme a una reunión
Y aquí estoy ganando el tiempo recogiendo mi aluvión.

Es una putada que se me arroje la inspiración de estos cutres versos
Mientras voy conduciendo omitiendo mis frenos.
No se si acelerar más y dejar que estos pensamientos se vuelvan cuerdos
O plantar mis letras en todas las cunetas.

Neruda podía escribir sus versos más tristes por la noche,
Yo tristemente me dejo seducir por el humo de los coches.
No es ni mucho menos poético
Es la jodida vulgaridad que me inspira este mundo patético
Mi deseo de rescatar en los huesos la poesía
Que me deja esta mediocridad tan fría.
Yo en mi lucha contra la rutina del día,
Buscando un bálsamo contra la emoción perdida.

Atravieso un túnel y en la oscuridad freno para quedarme un ratito
Pero de pronto descubro algo curioso y bonito;
Cuando me acerco a la luz desgastada
Acelero para estrellarme contra su libertad enjaulada,
O a lo mejor es que en realidad
Siempre lucho contra la tristeza y su bondad.

Sigo entre canciones donde no busco rescates,
Aunque en él “no estarás sola” de Ismael dejo que me salves.
La derrota que me traen los fracasos
Es un redentor trago descarado de los más amargos.
La cicatriz palpitante del guerrero
Como sobrevivir a una resaca en el infierno

Un gilipollas haciéndose el macho me adelanta bufando
Me autoguiño un ojo desde el retrovisor y me calmo
Yo cuando conduzco entre poesías voy nadando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario