"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

sábado, 5 de noviembre de 2011

Madrid tras mis palabras

Madrid tras mis palabras, siempre oculto en cada frase
Su tristeza y melancolía se me cuela por las letras de todos mis viajes
Su magia escondida vislumbra la esperanza que anhelo, la rabia que me envenena, el viento que ensucia mi pelo
Su apatía y derrota son espinas que desgarran mi ropa
Madrid el rincón escondido de un último abrazo
El dolor reprimido de aquellos besos que el reloj roba
Vertedero de deseos lascivos, hostales llenos de pasión, balcón abierto a los sueños perdidos.

El color del cielo encierra nuestras batallas y sus avenidas jirones de ilusión, miradas que se cruzan sin importar el color de los ojos, manos que dibujan sonrisas en la plaza mayor.

La magia de la luna tiñe las calles de un verde pálido, el murmullo de sus avenidas nocturnas es un gran abrazo cálido, y las luces de los bares de un rojo mágico, el guiño, la sonrisa de Madrid, tan torcida que parece un gruñido perdido tras el claxon de los coches, polucción esnifada por la nariz.

Putas hermosas con tacones de reinas, mendigos que desgarran el corazón del asfalto mirando sus piernas, millonarios veloces que recortan la ciudad y dejan una estela de frío a su paso con trajes de vanalidad, las mil culturas nos cubren dejando un desfile tintineante de colores en la urbe, escaparates bulluciosos tras teatros desolados y museos que esconden los tesoros rescatados de otros mundos, otros tiempos cuando a lo lejos no se oían sirenas voladoras anunciando la muerte y el dolor de la ciudad a todas horas. Pero también recuerdan tiranía y ego que aún retumban en la antesala del pueblo.

Patrias escondidas a la salida del metro, los himnos son las manos de los artistas clandestinos rasgando las cuerdas en su concierto gratuito para el pueblo subterráneo, sus canciones bajo el suelo son caricias en nuestros rostros a veces tan extraños, el aliento y fuerza para empezar el día, la respuesta a nuestras preguntas caminando en soledad bajo una noche fría,  la banda sonora de una despedida, de un encuentro, de un futuro viaje o de nuestro día a día, de un primer beso, de un último abrazo, de un tren perdido o simplemente con retraso.

Despiadada la historia nos recuerda lo que fue, y lo que sigue perviviendo, la lucha que jamás tuvo voz se oculta en sus paredes, aún sigue doliendo que "pasaron" y caimos en sus redes,  orgullosos traidores pasean a sus anchas por los barrios que una vez fueron resistencia y coraje….y hoy solo un lejano recuerdo, un triste escaparate, un viejo olvidado que aún recuerda entre lágrimas las escenas de aquel gris pasaje.

Cobijo de gusanos enredados en las patas de las hambrientas ratas, hay una Esperanza que nos sobra, que la devoren a ver si así se atreve a seguir privatizado el crecimiento de las flores….
Pero luce un sol provocador, que guardaba sus rayos impotentes en un deseo atroador, un sol que ha abierto una puerta que no queremos cerrar, pero nos hace temblar pensando en que se pueda poner para ya nunca más volver a salir ahogando nuestras ganas de soñar.
El día a día nos convierte en caminantes extraños, sin mirarnos ni tocarnos, pero cuando una tormenta devasta las avenidas siempre hay manos tendidas, unos ojos que se cruzan, un suspiro de esperanza que sorprende cuando todo está vencido, una sorprea que rescata a lo verdaderos caidos. Capaz de lo mejor y de lo peor, cubierta de blanco y rojo, ojalá venza el rojo. "de Madrid al infierno" ¿donde está el cielo? ni idea, desconocemos su color.

Frases de poetas adornan las baldosas por donde el alcohol se cuela por las grietas
Avenidas imposibles, la miseria tiende sus manos al ras de unos tacones que en mis pies son invisibles.
El rincón de nuestras pasiones, los escalofríos en el cuello olvidano nubarrones, el salto al vacío, un recuerdo imborrable, una historia grabada a fuego en las paredes de la ciudad que se torna inolvidabe, mi Madrid burbujeante, mi Madrid en mi espalda, tu Madrid rasgado, tu Madrid renacido, tu doloroso Madrid.

Yo como Sabina, “la primavera sabe que la espero en Madrid” pero lo siento yo no “me bajo en Atocha” con él, me quedo en la sierra desafiando al valle de los caídos, no me vaya a perder el águila estrellado en la cruz, soñando montañas de fuegos artificiales devolviendo la victoria y el puño a los vencidos.

El kilometro 0 donde los cantautores desmontan edificios profanándolos "rezando para que pare el ascensor atrapado contigo”. Tras sus canciones en mi mente, nunca sobran los motivos.

Tan romántica y dura como un artista hambriento, apasionado y derrotado cuando cae el atardecer cambiando el escenario de cuento.  Mágica cuando llega la noche, temblorosa y gris cuando comienza el día con sus coches.
Madrid, el amor en sus plazas, el odio en sus banderas, las tapitas esperando en todas las terrazas.
Madrid, la culpable de mis derrotas, el testigo de mis mentiras, el saldo gastado de todas mis copas, el hogar en ruinas de esta foránea acogida, la diana de todas mis luchas, de mis reproches, de mis críticas, Madrid mis sueños por cumplir, siempre el comienzo y el final de todas mis huidas.

http://www.youtube.com/watch?v=bJ7HbK444KU

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