"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

martes, 31 de enero de 2012

lejos del ruido helado

Hay un centenar de lunas armadas rompiendo el hielo de estas noches,
Tantos países tiritando bajo sus blancas caricias.

Me observa el ruido de las hojas del otoño vencido. Las hojas hoy heladas luchan por crujir,
El hielo lame mi ventana mientras la primavera planea su venganza
Serán como una primavera árabe mis cristales al romperse,
El arco iris rebotará entre los pedazos de este ventanal,
El gobierno de mi habitación se inquieta por el temblor de sus paredes.

No será por plumas para estas ganas de volar,
Es el viento el que tímido suspira tras mis alas.

Dónde está mi huracán, cuando llegará ese vendaval que siempre guiña un ojo a mis silencios.
Tanto tiempo esperando caer en esa batalla. Tanto tiempo anticipando las cornetas,
Se vuelven sordos mis sentidos de tanto rebuscar sin encontrar el repique de mis campanas.

Dónde está el torbellino que parece anticipar la quietud de la noche.
Observo sigilosa, ensimismada, colocada con el rubor del hielo de esta luna,
Como si esta calma fuera el preludio de una bomba.
Como si estos cimientos eternos fueran un castillo de arena, como si este hielo limpiase la contaminación, el burka para esta ciudad hermosa.

El silbido de mis suspiros cae rendido al abrir la ventana,
Tantos recitales arden en el silencio del anochecer, callando el jaleo de las voces chirriantes del medio día mediocre, insulso, soso.
No hay drama que me vuelque el corazón tras un sol gris.

Cántame el susurro de esta angustia, háblame de las luchas que aún no se enterraron,
Esconde mis tropiezos en el rubor de mis mejillas.
Se me ciegan los ojos y mi verde se quema en la insolencia del sol que anula lo que escribo cuando descuartizo poemas mirando entre las sombras escondida de la ciudad. Están esperando en la esquina de mi futuro.

Pongo mi oído atento al grito de la primavera
Hay corazones hambrientos de revolución en este invierno
El crujido del hielo parece temblar.

Paso de largo por este sueño occidental. 

miércoles, 25 de enero de 2012

mi droga

Soy una yonki esnifando este papel en blanco
Como el que se pincha en un callejón sombrío y renuncia a la vida y su desencanto
Así escribo, sabiendo que el veneno que me coloca rescata a mis dudas masocas
No te busco en el suelo, nube, dime donde flotas

Pienso en fusiles alzados entre humo
Y vuelve el mono de escribir lo que me fumo
Está entre abierta la mirada de la libertad
Está en la cárcel el honor a su verdad

El polvo lucha cuando lo aplasta un ejército
Hacerme la sorda no me librará de este estrépito
Ni encadenar mi droga con algún verso patético

Mi cabello se declaró en huelga
Es el viento el único que atraviesa esta celda
Arden olivos pero siguen siendo tierra
Donde está la droga que calme esta guerra
La libertad se impacienta en la sala de espera.
Se que no estás aquí, por eso hoy no te busqué
Esa luz hoy no ilumina mi piel

Me sueño desnuda al ver pasar los cazas
Y la droga es imaginarme que me abrazas
No hay bombas que estallen esperanzas.

En un lado de la moneda la sonrisa esperando
Al otro la muerte sangrando en el asfalto
Algo que se me oculta rompe mi corazón en pedazos
Una vez más me drogo con el polvo de versos mal cortados.

Bebiendo un té calmo los temblores de este mono
Hay restos de bombas en el abismo al que me asomo
Y recuerdo lo que soñé viendo a niños entre escombros

Empiezo a entender lo que me coloca
Hay droga en la libertad que sale de su boca
Disparan balas pero no sangra la derrota
Pienso en cuantos ojos vendados nos transforman en idiotas.

La luna se está drogando mirando de refilón
La observo pensando que en Palestina alumbrará algún callejón
Sé que hace frío pero estoy tan colgada que parece venir una ola de calor
Será que es fácil volar en mi habitación, siempre hay una ventana abierta a mi anticiclón
Huele a té palestino o es mi imaginación
Será que me drogó con mi vuelco al corazón

Apúntame desde aquella torre
Levanta muros donde los niños corren
Estoy sonriendo pues ya no necesito flores
Y los versos indagan más allá de mis temblores.



Avenidas intranquilas en duermevela
Tanques apuntando, sin temblar, a las escuelas
Jóvenes que luchan sin miedo a las cadenas.
esnifo su poesía y parecen hincharse mis venas.

Estoy puesta de algo que nadie ha diseñado
Son las historias que desconocidos me contaron
Y camino borracha donde mis versos se tambalearon
Juegan niños entre olivos alambrados
Hay un mundo abierto más allá de mis manos
Hay mil versos en los muros levantados.
Está mi droga en el eco de los olvidados


martes, 24 de enero de 2012

tirachinas de poemas

Me están retando mis venas terroristas
Amenazan explotar cada rincón de mi piel.
Si me pinchas te desgarran mis aristas,
Me duele la cabeza y hay una insurrección en mi sien.

Tengo unos latidos que son bandidos
Unos versos en los escombros derruidos.
Una pistola que dispara recitando
Un verso en Palestina que aún me estoy guardando,
Si la poesía me sigue sangrando,
Estos cimientos de papel se acabarán derrumbando,
Donde la farsa de la libertad se está desnudando

No me busques cuando me hierve la sangre,
Espérame tras el bombardeo,
A veces mi estabilidad se tambalea en este alambre,
Me cueste oírte en el murmullo de mi jaleo.
Estoy planeando una revolución en el enjambre,
Y la reina está acojonada
Como saque mi aguijón me voy a poner morada.
Menos mal que son solo palabras
Pueden respirar casi tranquilos mis condenados asesinos
Y bien me jode no poder clavar colmillos,
No habrá sangre en mis manos,
Pero si réplica en mis aullidos
Te espero al final de la revolución, vamos.

No busques que me calle donde hay gritos,
No me pidas que lo que escribo suene bonito
No vendo ideales
ni firmo papeles que declaren a personas de ilegales.

Quiero matar gobernantes, en el desierto abandonarles
Y que una guerra les dispare en el ojo
De que coño te sorprendes, ¡mi corazón es rojo!
Ya lo sabíais cuando crucé la calle en verde
Y en los semáforos se derritieron todos mis diciembres

La leche o arde o está helada
Me sabe a nada si está templada
Como la indeferencia fabricando conciencias calladas,
Mójate, el mismo sol, espera tras la muralla.

Quizás recargue mi fusil al pensar en Palestina
pero es que merecen tierra los pies firmes que caminan
El mundo es una guerra constante,
Tejados en el punto de mira de su ego dominante,
Y yo me siento “normal” en conversaciones delirantes.
Gracias a la enfermedad mental,
Que me hizo descubrir el desfile de ignorantes,
Con máscaras de modernos tolerantes.

Hay petróleo negro fluyendo entre lo que sueño,
Y se contaminan mis colores.
Demasiados policías meando sobre flores.
Hasta mis versos son presos cuando de sus palabras me adueño

Paseo perdida entre reclamos de revolución
Donde himnos desafinados entonan su canción.

Dueños del mundo, no tendréis mi miedo
Merecéis mi odio por robar tantos suelos
Pero se que por las noches no os dejarán dormir los truenos.

Se me escapa una carcajada,
Llorarán los que nunca aguantaron la mirada
Los que no leyeron una poesía rebelada
Los que nunca abrieron las puertas cerradas

Mañana morirá otro soldado creyéndose que tenía bandera,
Y sangrará otro niño que si sabe lo que vale su tierra.
Se escribirán canciones en el abismo de la guerra.
Se hundirán sueños entre las grietas de alguna patera.
En Palestina seguirán gritando “Fuera”
Hay tirachinas que ponen en jaque guerras
Y yo en Madrid lloraré donde algún pájaro perdido muera

domingo, 22 de enero de 2012

incendiando mi cuarto

Hay un incendio en mi habitación
Esta hoguera me ilumina a traición
Voy a arrojar mis poemas al fuego
Para quemar lo que no escribo por miedo

Se vuelven inestables los hilos de esta marioneta
Se que soy títere con el corazón guardado en el bolsillo de su chaqueta

Se me pierde un suspiro que no sabe que decir
Me retuerzo en palabras que pretenden mentir
Se disfraza esta prosa y parece una mueca con carmín
Un sinsentido de palabras, pero acompañadas de mi latir
No quiero bostezos, ya me cansé de dormir.

Imagino fusiles que disparan poemas
Imagino lenguas lamiendo venas
Imagino corruptos cumpliendo condenas
Los poemas que escribo escupen como flemas

Cuando escribo intento olvidar, que a muchos desearía matar
Así lo digo, así lo admito, no soy tan buena como para no odiar.
Pero libero este odio transformado en palabras
Mi odio son balas que disparan parrafadas

Mi pesimismo acaricia mi conciencia
Pero me confieso inmóvil si me reclaman exigencias
Por eso a veces, se que agacho la cabeza
Y huyendo se descubre mi torpeza
Aunque soy de las que mira a la cara a la tristeza
No soy solo desastre, se encontrar en cualquier rincón belleza

Tengo miedo al viento de mi aleteo
Entre mis textos solo yo reconozco algún que otro cameo
Y en mi oscuridad es donde mejor me veo
Así parece más valiente mi miedo.
Y me oculto de admitir lo que niego.
Estoy ardiendo, dejo cenizas tras este fuego
No tengo frío sin la piel quemada del borrego


Este incendio sigue ardiendo
Dormiré con las ascuas desafiando al invierno
Imaginando que los gobiernos tiemblan sobre mis cuadernos
En esta hoguera sobran infiernos

Seguir leyendo, destripar mis complejos
Son difusos todos mis reflejos
Siempre hay una mirada extraña cuando me miro al espejo
Siempre hay una duda deslumbrándome a lo lejos

Vuelvo a mi habitación donde siempre queda hueco para el recreo
Y en mi caos me recreo, y en sus nubarrones mejor me veo
Tras el incendio, siempre te espero
No me culpes porque de mil rodeos
No averiguaréis nunca lo que siento, jodeos.

miércoles, 18 de enero de 2012

la noche es poesía

El telón del atardecer es el preludio de esta helada,
Cae la niebla y todo parece en calma.

Las luces, temblando aterecidas, son como ojos entreabiertos,
Vigilantes nocturnos, desvelando los secretos.

En mi calle el mundo parece reposar,
El silencio de esta luna entona su cantar,
Es el escenario perfecto para que los lobos puedan aullar.
Este invierno parece venirme a salvar.

Así debe ser la paz, un silencio que parece un recitar,
Un reposo que arropa al descansar,
Unas lágrimas que no temen llorar,
Una oscuridad que invite a soñar.

El hielo llama al viento,
Los árboles recuperan su aliento,
Y el choque de las hojas narran lo que invento.
Son susurros en los rincones de esta ciudad,
Conversaciones desterrando la vulgaridad,
Dejando atrás el día en su desfile de miradas sin mirar.


Así debería ser vivir
una cama donde no vamos a dormir
un tren que no se olvide de venir
un camino donde nunca oteo el fin.

Me encojo cuando viene el frío.
Ocultando mi boca se adivina que sonrío.
Mi carcajada escondida,
Tras esta palestina
Desafía descarada la timidez que me domina.

Mis mejillas se sonrojan con el invierno,
Hoy congeló mis infiernos.
Se vuelve cálido el hielo en mis cuadernos.


Me tomo un respiro sin sonreir.

Me desnuda la noche y ya puedo rugir.
Mis versos son terroristas en el mundo donde no quiero vivir,
Mi corazón aveces cobarde, de noche retumba en su latir,
así debería ser yo siempre antes de dormir.
Me ha buscado la noche para prestarme su paz
Me buscan tus manos cuando avecina soledad
las farolas son poetas escribiendo en la oscuridad
así debería ser siempre mi ciudad

martes, 17 de enero de 2012

sueños

Se esconden, se tropiezan, se retuercen,
Mis ganas.
Se atrapan, se atropellan, se amontonan,
Las palabras.
Se agotan, se entrecortan, se pierden,
Mis suspiros.
Se dibujan, se insinúan, se contonean,
Las huidas.
Se resignan, se despiertan, se mueren,
Los sueños.
Me duermo, viajo, me escapo, soy libre,
Soy mariposa.
Me despierto, me apago, me atrapo, soy cautiva,
Soy pájaro sin alas.
Me aliento,
Me arropan los sueños en el frío de las madrugadas.
Donde rescato los versos de mis voces calladas.
Me salvo.

viernes, 13 de enero de 2012

mundo, no me tientes

Esta bonustrack se me empieza a repetir
y entre sus estrofas se me cuela una melodía nueva que me tienta a huir.

Suena a canto de sirenas pues adivino cierto embrujo,
el peligro de la aventura me desnuda sin tapujos.

La incertidumbre de lo desconocido achina mi mirada.
Viene cálida esta mañana helada,
Viene frío el calor acomodado,
las manos raspan en un cuerpo desgastado.

Se endurece el pan tierno de mi vientre,
entre esas sonrisas mis anhelos se desmienten
y dónde encerrar lo que mis mariposas sienten
hoy revolotean pájaros para luchar con mis serpientes,
calla mundo, no me tientes.

He visto que aún sobran motivos
y se vuelve embriagadora la frase que dice que no todo está perdido
no consigo acurrucar a mi rebelde ni dormido,
algo ha despertado y no consigo dejarlo tranquilo
tiene pánico de acabar roto y cautivo
me hace temblar ser tan consciente de lo que digo
y escribiendo trato de ocultar lo que vive conmigo.

El horizonte me habla de atardeceres que anhela
¡ay si fuera la luna la única que me desvela!.
en soledad no doy explicaciones de lo que sangran mis cadenas

miércoles, 11 de enero de 2012

palestina

Mi cabeza trata de gobernar la anarquía de mi corazón
Que manda sus terroristas a bombardear la estabilidad de mi razón

La poesía se transforma en el humo con el que me drogo
y así renuncio al alcohol donde ya no me ahogo

En la tristeza de los ojos abiertos
Las pupilas liberan a mis rebeldes despiertos

Encuentro la paz en la guerra
Donde la libertad no se vende cual ramera
Y las raíces se aferran a la tierra

Acusan al que torturan
Criminalizan esperanzas que supuran
Duermo intranquila sabiendo que los sueños no siempre duran

El cielo está alambrado
Y el rayo de luz se torna descarado
Demasiados socavones vacíos en un suelo ocupado

Haz el amor bajo un olivo
En su corteza se esconde lo que escribo
Lo sonrisa, pondrá en jaque al enemigo
Un pueblo que no está dormido
La libertad aquí no se ha vendido.

martes, 10 de enero de 2012

en mi huida libertad

Rebusco mi libertad en su mirada cansada
Es árida y desierta la lucha que se desangra sabiéndose perdida
Son abrumadoras las lágrimas de una calle devastada
Comienza a rugir el motor de mi huida

Cuando las banderas representan sonrisas
Los colores ondean en el viento sus caricias
Y entiendo el sentido del orgullo palestino
Jamás comprenderán aquellos que sin intentarlo siempre se han rendido

Busco en sus historias aquello que nunca encontré
Se esconde en sus palabras la canción que no escuché
Me avergüenzo de todos los poemas que no escribiré

La infancia es una batalla que todos cargan a sus hombros
Y entre la guerra los niños plantan cara a los escombros

Soy ajena entre los versos que ya he andado
Me lleno de vida entre desconocidos
A veces mis palabras son solo susurros de un eco acobardado
En esta aventura rechazo el rescate de nuevos estribillos

Un lugar donde el odio no es el motivo
El sueño es el aliento del guerrero cautivo
La esperanza cobra verde en una bandera sin camino
Ser libre de repente cobra sentido
Lo demás, lujos desmedidos

Carcajadas y generosidad insonorizando un bombardeo
El miedo de sus calles no se adueña
Niños corriendo desafiando el estallido del infierno
Nos miramos y me siento tan pequeña,
Y ahora solo me repito, volveremos a vernos