"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

sábado, 4 de febrero de 2012

ecos de algunas resacas


Ya no repaso algunas calles
Pero las aceras aún guardan huellas
Escucho un eco que se repite
Siempre lo escucho
Lo que sé de mi es con lo que peleo
Y lo que no se es lo que me embruja y me seduce
Lo que guardo es lo que escribo
Pero no lo escribo, lo oculto, lo acaricio, respiro.

Hubo parques donde la luna parecía caerse
Hubo despedidas que aún se escriben en mi techo
Recuerdo cada brizna de hierba erizando mi piel
Hubo anocheceres que parecían amanecer en mis ojos
Siempre hay atardeceres en mis fracasos
Supe lo peor de mi el día que fui yo quien robó abril.

Me dirán amargada cuando rechisto
Si callo fluyo atascada, un fluir sin olas y me ahogo
Cuando los minutos esperaban mi primavera
Y el verano ardió en mis caderas
Me convertí la exclamación en la pregunta con miedo a responder

Recuerdo esas madrugadas despierta
Cuando el vacío me empujaba a su abismo
Me quería arrancar el corazón, odiaba mis ojos, mi piel, mi pelo, mi latir.
Pero ardía algo dentro de mí.
Recuerdo lo que fui, recuerdo cuando no sabía que era lo que brillaba en mis ojos
Hay una bifurcación en mi horizonte y el sol parece iluminarlo
Pero siempre prefiero la luna y esa es mi condena y mi hermosura.

Sonaron tambores en mi pecho
El sudor bautizó algunos rincones
El alcohol me hacía sentir calor,
Aún adivino melodías en los huecos de Madrid
Hay poesía siempre antes de dormir.

Soy el charco que queda tras la lluvia
La hoja perdida de un otoño
La duda en tu mirada de reojo
Pero jamás me acusarán de no oír mis latidos
Ya sabes que no me gusta ocultar mis gemidos.

Siempre soy la niña que no sabía encajar el puzzle
La que calla vendavales durante el huracán
La que en tu risa parece resucitar
Pero siempre hay una pesadilla vigilando al doblar el sueño
Se que a veces soy lo que no quieres ni ver
Pero en ningún lugar me veo más hermosa que en tus ojos.

Despego mil incógnitas en la suela de mis pasos
Pero siempre rescato versos de entre mis fracasos
Rompí promesas porque las odio
El presente es mi beso más intenso.
Y es que el futuro no sabe nada del sonido de mis latidos
No sabe nada de lo que escriben mis vuelcos.

Hay ratones hurgando en el porqué de mis resacas
Ellas también vomitan en mis ecos
Soy las ojeras de mis sonrisas.
Soy el sonido de lo que no he escuchado
Siempre volviendo la vista para escuchar mis ecos.

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