"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

miércoles, 28 de marzo de 2012


Escribo sin normas
Y si hay alguna, es no guardar las formas
No lo hago para parecer interesante
Dudo que lo sea, por otra parte.
Es la mejor alternativa al miedo que me da
Cortar y que no sangre,
La manera de evitar que este corazón estalle.

Si rompo en insultos es por que duele
Si me chorrea el pelo es porque afuera llueve
Si mojo mis bragas es porque se cuanto me quieres.
Deja que llore si es por desesperanza
¿Hay mejor motivo que humedezca mis pestañas?

Mi escepticismo piensa en negativo
Me gusta provocar a los recuerdos que retiene el olvido
Sabes que no te olvido si no te veo
Pero me regodeo en lo que no creo
Y acabo por no creer en nada
Me pincho y dudo hasta si mis heridas sangran
Y tu conoces donde mis encantos se desgastan.
Me desarmas,
En mi tormenta, tú escampas.

No idolatro a nadie
Lo haré cuando las gritonas de mis dudas callen
Y dudo que eso ocurra antes de que el mundo me estalle
Me asaltan dudas en la esquina de cualquier calle.
Cuando me rindo, con la boca pequeña, pido que el mundo me cambie
Necesito creer en algo y por ello casi traiciono a mis ideales
Pero me bastan dos segundos de alguna canción
O una mariposa asomando al abismo de mi balcón
O una sonrisa tuya revoloteando alrededor
Y aunque sigo derrotada algo me dice “no te rindas por favor”
Mi orgullo la derrota ya la perdió
Un solo silbido y acude en mi búsqueda tu corazón.
Que el mundo caiga mientras yo tiemblo sobre tu colchón

Hay trozos de mí que son islas ingobernables
Otros, los perdería donde el camión de la basura pase
Aunque con lo que odio de mí
Vomito mis versos más indispensables.

Hago oídos sordos donde la insolidaridad exculpas
Me ganaría menos reproches y burlas
Si solo aspirara a estar podrida de pasta
Cerrando los ojos antes de dormir
rescato un susurro que me dice por hoy ya basta.

Si criticas al desfile de memos de telecinco estás integrada
Si lo haces a la violencia estatal solo eres una amargada
Ya a veces ni hablo, no necesito ser escuchada
Escribo con la sonrisa desganada
Que no me lea nadie
Así no habrá tropiezos en mi baile
Mi pelo despeinado no se asusta cuando amenaza el aire.
Y si no, estás tu, plantando cara a mis desplantes
Y con mis caderas entre tus manos, dejo que un rato me salves.


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