"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

domingo, 1 de abril de 2012

cenizas en los ojos


Se erizo la piel en continente ajeno
Poros sorprendidos, vello erizado
Las bombas cayeron sobre las promesas
Y todo se hizo ceniza
El sol de un horizonte que nunca se hizo de noche
No dio paso a la luna
Y ahí se rompió.

Encogida, hecha un ovillo en ese calor
Calor con aire fresco ¿donde estás?
Aún miro escondida tras mi flequillo

Luces y remolinos adornando las miradas
El vuelco al corazón
Ocultando un latido atronador.
Paredes sucias empapadas de un sudor redentor,
Y en la comisura de la boca se ancló un beso.

Puertas cerradas, golpes represores aporreándolas
Y la ciudad toda echa sudor, ojos en blanco
Inevitable temblor.
Me recojo el pelo para retener el recuerdo del viento tras mi cabello.

Cuando las sonrisas no eran fingidas
Cuando los rubores arañaban los escalofríos en la espalda
Hay un surco perenne de mi hombro hasta mi cuello
Un mordisco en el labio que deja gotas de sangre  que hoy manchan las cenizas.

Dando saltos entre cristales rotos,
Ya podía estallar la guerra, ya podía morir en ese instante
Acurrucada en el calor de la trinchera
Nada parecía importar y todo parecía rendirse ante los pies.

En la ciudad veo cenizas por donde quiera
El recorrido por mi espalda llenaba de aire mi pecho
De Madrid al cielo algunos saben que eso es cierto
En el ruido eterno de los recuerdos más tiernos.
Pero ya no llueve y se acumula la basura
Se pudren las grietas vírgenes en mis dudas.
Y solo queda ceniza.

Agujeros en los recovecos de un terreno vedado
Noches con amenazas constantes de insomnio
Canciones con peligro de decir demasiado
Estrellas que no saben callar por lo que vieron
Mi piel provocando una insurgencia en mi alma
Estos latidos que se aceleran anhelando una revolución
Y caen muertos cuando todo se vuelve ceniza
Paro cardiaco, el tacto de la yema de los dedos quedó lejos
Todos los sentidos despiertan con ojeras de tanto no dormir
Sigo la línea de la luna con mi dedo
Y parece demasiado pequeña
Cuando antes un tintineo en el cielo parecía mi mundo entero.

Entraba brisa por la ventana una noche de calor insoportable
No había pasado ni mañana, solo la ventana y el aquí
Hoy las cortinas solo dejan entrar cenizas
Un giro tras el vuelo de mi falda
El aviso de un tren que sonó
La duda de si subir o no a un vagón.
El miedo de una ciudad cobarde.
Los ojos que esperaban una afirmación que nunca llegó.
Se rompió el humo y se hizo ceniza.
Sin levantar la cabeza alzo mi vista
Con miedo a que voy a encontrarme,
Evitando mirar al embrujo de ninguna parte

Cuando se trata de estos versos
Tiene un silenciador mi pistola
Camuflo la primavera, tapo el fuego que sigue ardiendo
pero el fuego huele, el fuego hace humo
escondido, guardado, muy lejano
pero hay cenizas por todos lados.
Cenizas en mis ojos
Cenizas en mi pelo
Demasiadas cenizas
Y encima abril trae viento…


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