"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

viernes, 24 de agosto de 2012

Arráncame del pecho este compás tan vulgar
sácame de las venas nuestros paisajes imaginando el mar
Arrastro mis pies donde mi cabeza echa a volar
Cariño entiende que el amanecer es mi rato de puñales
el huracán abierto a mis ideales.

De gotitas de la más densa miel
sobredosis rebosante de hiel
que esparzo con desdén
sobre los versos que caen en el papel.

Me pueden las ganas de arrojarme al abismo
de saber que el verano nunca será lo mismo
de sangrar en los versos para explotar mis muros
de mirar atrás mejor que mirar a esta mierda de futuro
de caerme del cuento,
de quemarme por dentro,
por volar en los huecos
de mis miedos abiertos
de nadar para siempre en tus ojos entreabiertos.

Y anudarme los huesos
al vaivén de mi tiempo
al eterno recuerdo
de volar sin frenos.
De salir en la foto de los espejos muertos
de los campos eternos
y caricias altivas caminando donde nos hicimos los muertos

Sin volver por la calle de antaño
sin encontrarme con la guerra que exalo
en el campo de batalla donde de rodillas me caigo.
y te encuentro esperando,
bajo la luz de mi barrio
recogiendo los restos de algún naufragio
que dejó corazones abiertos
de tantas despedidas donde no hubo aciertos

El mundo ha seguido girando
y las paredes aún nos están esperando
Para que las derribemos y miremos tras sus encantos

Donde los perdidos nos encontremos
recordemos entonces
que un día seremos eternos
Pero mientras tanto haced pedazos los truenos
ser tormenta que empapa la razón de estos versos
me mojo en mis cuadernos,
y algo se abre paso por el humo de mi infierno.

No detengas tus pasos,
No pienses tras el último trago
vuelve la vista al mundo de los olvidados
Yo camino más viva al principio del sueño
y cuando no los recuerdo se que es porque no tienen dueño
Pero el mundo es cruel y no nos dara tregua
la saliva se muere si no encuentra tu lengua.




poemas que no se rindieron



la calle se hace pedazos
se vuelve vacío todo lo que andamos
por lo que tantos han luchado
pañuelos al aire de sangre manchados
diciendo adiós a los trenes, caemos derrotados
me muero cuando no miramos
me desplomo cuando olvidamos
y miramos pasiajes donde tantos fueron fusilados

Permanecemos atados, siempre parados
siempre esperando
siempre anhelado
siempre mendigando
siempre dejando que anuden nuestras manos
tantos vuelcos al corazón acribillados
tantos saltos de agua que se secan sin mojarnos
tantos rayos de sol quemados
Se están descontrolando estos versos
Se están encharcando con mis excesos
Se están retorciendo entre las lagunas que yo vuelvo charcos
Llega el amanecer alumbrando una marabunta de esclavos
Y las sombras a lo lejos son un eco rebotando
Un eco de lucha que en mi carne está atronando
Parecen venir navegando
En las olas de mi pecho tus antojos liberados
En mis pasos torpes
Tus susurros sujetando
Y las banderas se despiezan a medida que pisamos
Mas allá de las fronteras que no entienden de humanos
Más allá de corazones que no palpitan por pecados
Hazme libre en estas calles manchadas
Hazme libre del reloj que gobierna mis mañanas
Hazme gritar en medio de este mundo que contempla musarañas
Llevame donde solo oiga un estruendo
Las pateras dibujando en el mar un recuerdo
De poemas que no se rindieron
De muertos que sin soñarlo serán eternos
De unas manos fuertes acariciando mi cabello
La contracorriente galopa por las venas de mi cuello
Apresúrate a buscarme en el destierro
La duda se hace sombra
el río que escapa me nombra
el viento es un grito que explota
escribo los versos que anhela mi boca

miércoles, 15 de agosto de 2012

sujetando el miedo

Después del último paso cansado de la rutina,
un abismo,
ahí esperan mofándose los bufones crueles
de este puñetero circo.

El chirriar ansioso de guillotinas
ensombrece el silencio
y el crepitar de mis demonios
se me arroja entero,
estoy sujetando los temblores del miedo.

Tengo rugidos que me nacen desde el vientre
las vendas atadas de mi pánico, se defienden
y me transformo en puro fuego,
es cuando se desatan indomables
mis guerreros más violentos.

Tengo un alma fanática y radical
de poemas a punto de explotar
de versos con ganas de matar
mis palabras terroristas se quieren inmolar
contra mi pecho encogido de tanto disimular
contra estas lágrimas cobardes que se asustan de llorar
contra estas rodillas ancladas por no poderse levantar
me revienta la idea de que el mundo debe cambiar...

Se hace arena esparcida mi fragilidad
y al juntarse forman rocas
plantándole cara a las olas del mar
El aliento afónico se pregunta sin cesar
¿dónde quedas libertad?
y algo deja atrapado el eco que teme regresar.

Cuando comienzo a escribir temo terminar
como si mi yo más sincera muriera en en el punto y final.
Cuantas mariposas valientes me quedan aún por soltar
y me quedo preguntándome ¿las que marcharon volverán?

Nos quieren robar el mundo
y yo me muero por recitarle poemas