"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

miércoles, 3 de octubre de 2012

los fantasmas de Hassam



Tiene la serenidad de un fuego que calienta las manos

sus ojos un infinito de desiertos tan terribles como cálidos

el vino barato se mezcla a la perfección con su desbordante cortesía

un ex preso saharaui dibujando dunas en medio de madrid

recuerda al Sáhara y su corazón se quiere partir

entre el hueco que dejan sus dientes se escapa la poesía



“Ay quien pudiera volver con ella” se lamenta

recordando la piel de la mujer que dejó en otra tierra

que dolor olvidar el amor y la guerra.



“Todo mi pecho es un pozo de dolor

lo arrastro vaya a donde vaya

pero aún sonríe despacio mi voz

Estoy hecho a dolor

a palos sobre mi corazón”

me repite y en su mirada se desata el temor

de aquello que el gobierno de Marruecos le arrebató.



Hassam bebe vino acompañado de sus amigos de marruecos

así me lo dice, “yo a quien desprecio es al gobierno

no a ellos, que aquí en la calle donde duermo

son mis mejores compañeros”

Fue el gobierno el que me cubrió de cicatrices

me torturó en aquella celda y me arrancó de mis raíces.



Me habla de su huída

me sonríe entre trago y trago

y parece que la noche se desvista

(está suave mi corazón donde la luna no vigila)

Tuvo que escapar del gobierno de marruecos

esconderse en una Jaima en lo más profundo del desierto

mira al horizonte y recuerda a su amigo

“le debo la vida, no le olvido”

aquel que le llevaba comida y agua

una vez a la semana, para proteger su escapada

para evitar que muriera derrotado en esa jaima.

Hassam me habla de sus fantasmas

le cambia el tono de la cara

“Todas las noches oía a los fantasmas

se reían y lloraban

me hablaban y llamaban

estaba tan solo que esa era todo mi compañía

pero “ay que miedo todas las noches sentía,

miedo a ser devorado por algún animal

miedo a que llegase el gobierno y me mandara matar

miedo a que mi amigo me traicionase y me vinieran a buscar

y volver a aquella celda donde moría la libertad”

temblaba cada noche antes de dormir

durante dos años peleando por sobrevivir.

Desde entonces los fantasmas de Hassam nunca se fueron

muchas noches en Madrid regresan a sus sueños,

a veces respira hondo para no escucharlos

pero siempre vuelven, y le vuelven a hacer sentir esclavo.



Ha aprendido a luchar contra el dolor

las cicatrices se abren para recordar lo que perdió

y por lo que luchó.



Ha intentado quitarse la vida 3 veces

le recetan medicamentos pero el dolor no desaparece

recuerda su guerra

recuerda a algunas mujeres

el dolor de Hassam entre promesas y recuerdos se retuerce.

Es tan cálida la mirada del que nace y muere insurgente.

El que ha peleado con violencia tiene la mirada más pacífica

sabe lo que los golpes en sus espalda significan.



Hassam habla con sus fantasmas,

se desahoga y me sonríe

la calle abierta vuelve a derretirme,

el sabe que la noche más oscura también se vuelve mañana