"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

sábado, 15 de diciembre de 2012

el mundo de los olvidados


Ya estamos muertos, somos muertos vivientes
me dice Ahmed mientras saborea restos de fracaso de entre sus dientes
sonríe y el frío de Madrid se arrepiente
sus ojos tibios de tanto vino
sus zapatos gastados de tantos caminos
de tantos platos de comida tejidos en sus manos
era cocinero y ahora rebusca la comida en la basura
pero hoy ha habido suerte en este mundo que se derrumba
a él y a sus amigos del parque les han regalado carne
recuerda tiempos pasados cuando no pasaba hambre
se desviste la noche y su humildad acude a mi rescate
sus manos heladas son mi calma
sus palabras dicen verdades aún estando borrachas
Ahmed dice que las líneas de mis manos se van definiendo
los hierros de mi coraza esta noche se están deshaciendo
me mira despacio y me dice todo va a salir bien
Estate tranquila todo va tomando forma tras el traspiés
Mira dentro de mis ojos donde nadie más me ve
solo unos instantes lejos de la maquinaria cruel
el mundo se detiene y yo me dejo caer
me dice orgulloso
Esta noche soy yo el que te invita a comer
no te atrevas a rechazármelo hoy que mañana quien sabe que
no perdamos tiempo con preguntas al amanecer
que quizás el próximo lunes no nos volvamos a ver”.
Vuelvo a preguntarle porque dice que son muertos
sonríe, ay Ahmed y sus sonrisa triste llena de secretos...
un pozo sin fondo para lanzar todos mis versos
si no tienes nada no formas parte
somos el resultado del desastre
el nicho donde descansa esta sociedad de consumo espeluznante
si no tienes dinero a quien vas a importarle
somos zombies que caminan como fantasmas en la calle
no te has fijado que cuando dormimos en el parque
la gente pasa a nuestro lado como si no hubiera nadie
somos fantasmas de los que solo se acuerda el frio
por eso, te lo pido, cena esta noche en el parque conmigo
que parezca que a ratos aún estamos vivos
nos abrazamos y nos despedimos
la solidaridad es ese abrazo
cuantas sonrisas en el mundo de los olvidados
esos ratos muchas noches me han salvado