"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

miércoles, 27 de febrero de 2013


Las nubes parecen dentelladas tragándose la luna
y en un momento pasa el aire y esa furia se esfuma
un atardecer sin colores ya no me decepciona a estas alturas
pero el egoismo sigue deshaciendo los hilos que me aguantan las costuras
que están roídas de estas letras en desventura
pero ya no me deslumbras
porque nunca viste la luz que me observa mientras muerdo hasta la extenuación mis uñas
me hablaste de lamer a las víctimas de mis torturas
y te quedaste sólo en mirarlas desde lejos y a oscuras
no hace falta que huyas
que no te voy a seguir para que en con luces apagadas mi horizonte destruyas
ya te deslizaste por mis hendiduras
por el flujo de mis versos corriéndose basura
ya lloré mucho a un mundo que no escucha
ya miré demasiados corazones que palpitan sin tambores de lucha
ya hiciste tachones en los versos que me inculpan
te dejo que te quedes mis mariposas más ingenuas mojadas en tu laguna
ya no las quiero en mi estómago haciendo de la suyas
tómalas y aplástalas, te las dejo son tuyas
pobres insectos delicados, revoloteando con desmesura
recuperarán su polvo para volar o la decepción dejará que se pudran
no creo en la eternidad no vaya a ser para siempre esta montaña rusa
este no es mi lugar, cada vez que amanece las palabras me retumban
como una esquela de nostalgias haciéndose las duras
que frágil tu paraguas cuando de verdad vino la lluvia
está nevando y se vuelve todo hermoso, en un mundo genocida es una despreciable burla
como acariciarme sin saber de que esta hecha mi furia
diciendo palabras sin preocuparse por el fino grafito de mi escritura
que esribe como un relinche en una desolada llanura
nadie acude en mi ayuda
solo un minuto más durmiendo al lado suya
mejor no superar a las nubes en su altura
que falta oxigeno para respirar y mi pecho va sobrado de cuerdas que lo anudan
estos versos se vuelven altivos al contonearse sin ataduras
ya sonaron como terremotos los castillos de arena cuando se derrumban
no hay frío posible donde nunca hubo estufa
si en mi piel no quedan más huellas que las de fantasmas que susurran
y en mis caminos secretos aún nadie se atrevió nunca
tengo el estómago llenito de los versos más tristes de las noches de Neruda
ven a mojarte los pies en la playa, que no te importe tanto la espuma
quien vendrá a rescatarme de la dictadura de la luna
que me quiere siempre en vela para que no la olvide con las banalidades diurnas
su silencio es una puta
y en sus encantos mis versos se tumban
se interponen las persianas pero eso nunca fue excusa
me acuerdo de cuando se acercaba tu sonrisa a mi nuca
los recuerdos son expositores de torturas
mis abismos de muertos siguen cerrados a los ojos que no deslumbran
quiero gatillos apuntando nucas
porque siguen muriendo niños donde nadie pregunta
quiero escalofríos que no se ocultan
quiero que un abrazo suplante estos versos de noches turbias
pero aún nadie se atrevió a saltar la vaya sin preguntas
ya no tengo miedo, me quedan muchas luchas
quiero ver ciudades ardiendo mientras unas manos me desnudan
me quedan muchos muertos vivientes durmiendo en la tundra
me quedan muchas peleas de mis versos escritos sobre mi tumba
se me hincha el pecho de lo que no conocerás ya nunca
cabizbaja otro día en un mundo sin cura
agotada de caminar en los límites de la cordura
se está volviendo muy pesada la luna apoyada en mi nuca
mi espalda se quiebra cargada de tantas dudas
mi espiral abre camino a mis letras más duras
me voy a dormir antes de que esto me destruya...


domingo, 24 de febrero de 2013

acariciando la pared de la celda



Repasando las grietas del laberinto
la pared arrogante hablando siempre del frío
siempre hace frío...
está sucia, manchada de silencio y de pueblo dormido
Las llaves de la celda haciendo chasquidos en los bolsillos
que sigilosos caminan por los laberintos de un silencio prohibido
parece la muerte caminando por un pasadizo
su sonido en aquellos pantalones es la melodía del fascismo

Piensa, menos mal que me quedan los libros
demasiados minutos a solas rebotando en recuerdos clandestinos
recuerda: aquellos años en que juntos combatimos
todos los segundos en que huimos
respira al menos nunca nos rendimos
somos presos políticos y resistimos el no ser defendidos
el pueblo ignorante nos condenó al olvido...
No puede evitar un temblor al decirlo, pero sus pulmones gastados le recuerdan
“aún respiro”

Muertos que nunca tuvieron entierros
premios y aplausos ensalzando a los cerdos
mantas que cubrieron caudillos
brazos abiertos al fascismo
todo fuera sigue jaleando el circo
Pero le quedan rincones donde no llega este estado podrido.
y aunque en la celda todo parece caer en el olvido
no hay segundo que no reniegue de ser vencido.
Filos de páginas de mentiras clamando por el suicidio
letras que recuerdan que no todo está perdido
pero la luna en una pared vacía sugieren noches de sentirse perdido.
Si pudiera escuchar su voz reventando el vacío...

Fuera hablan de movilizaciones masivas
él solo puede ver disfraces a una rabia cautiva
él que entre cuatro paredes construye argumentos de dinamita
miles de fieras en su corazón siguen rugiendo cada día
y los barrotes de su celda se debilitan
su respiración acelerada es más combativa
que cualquier pancarta con consignas ya antes dichas.

No por pisar la calle se está luchando
acaricia la pared rugosa y sus dedos quedan manchados
mientras se mira las manos los puños se van apretando
ojalá aprendieran a no ser esclavos...
se repite como un eco soberano
Charla con los que cayeron en el pasado
con los que nunca se amedrentaron
con los que estuvieron entre sus brazos
le confirman la sangre que se sigue derramando
y él se siente demasiado humano
pero no deja ver un ápice de cansancio
más fuerte que nunca su corazón machacado
sus ojos lo ven todo nublado
pero ve más que el resto, por eso se siente liberado.

La piel de tan pocas caricias se ha ido helando
solo sabe que cuando acaricia la celda con sus manos
él no tiene miedo a hacerlo
ni de mirarse al espejo
y sonreir aunque el cambio quede lejos
en sus arrugas se adivinan mil guerras
en su sonrisa el por qué de combativos poemas


jueves, 21 de febrero de 2013

miedo



Tuve miedo
tuve tanto miedo...
de admitirlo, ya no lo tengo...
 Pisé despacio aquel hielo
estaba aterrada
por si a la mínima se quebrara
pasaba de puntillas
para que no le pinchasen mis aristas

Tenía, tanto miedo...
miedo de saberlo,
de estrellarme con los frenos
cómo no iba a tener miedo...
yo se bien lo que dice mi espejo.

Tengo miedo porque lo entiendo
siempre fuí el desastre que enredaba mi pelo
no, no era el viento
la culpable, siempre he sido yo...
pero esta vez... ¿quizás no?

Mucho ha rebotado mi eco
los pies demasiado hundidos en el suelo
matando la ilusión de mi recreo
castigándome a la hora del juego
jugando sin pensar con mis desvelos,
normal que tuviera miedo...

Nunca ví crueldad semejante
plantar semillas para talar el árbol en un instante
eso no se hace...
prefiero mi desastre
para recrearme no me hacía falta pisotones antes de que empezara el baile...

Los recuerdos carecen de empatía
el olvido es un mentira
(su piel como letanía)
para a quien sus latidos le dominan

Siento más cuando no digo nada
cuando me quedo callada
cuando despierto habiendo dormido casi nada
y queda algún que otro sueño perenne en la mañana
cuando caminando entre la gente se me agolpan las lágrimas.

Hoy he tenido que pararme en aquella calle
donde parecía que no había nadie
mi espalda derrumbada
contra la pared helada
desplomé mis lágrimas anquilosadas
ya no aguantaba...
de fingir entre tantas risas aborregadas
mi rabia está acomplejada
de hacer como si no hubiera pasado nada
Tengo mucho miedo
de mirar atrás y solo ver huecos.
Salen a gritar a la calle pero ya están muertos
temen los fusiles porque ya aceptaron el destierro
que alguien me diga que no me rinda, que aún puedo...
que alguien aparte de mí este miedo.

Nadie está trazando las líneas de mi rescate...
la masas revolucionadas no vendrán a buscarme
de este callejón nadie va a venir a sacarme
pero es que no quiero que se acerque nadie
que ni se atrevan a rozarme
a mi piel es fácil engañarle
pero ahora la cuidaré del frío cortante
le sobran decepciones a mi desastre...
me parece insulso y moderado hasta el aire
tengo miedo de decirles a estas palabras que se callen
que dejen de incitarme para que estalle
ya está bien de desangrarme...
Tengo miedo de gritarle
y tengo miedo de callarme 
tengo miedo de enfadarme 
tengo mucho miedo de al fin marcharme....
se convierten en vulgaridad y mierda aquellos instantes

¿para qué coño vienes y me abrazas?
¿para qué cojones me desarmas?
caricias que ahora arañan
el egoismo me cansa...
no se juega así con el aliento agotado de mis mañanas
ya tenía suficiente con vivir en un mundo de cloaca
ya tiraba de café para soportar la luz de tanta nube cargada
ya me llegaba con saber que no llegará la lucha armada
ni ahora ni mañana
no hacía falta robarle el brillo a mi mirada
y todo por jugar a hacer castillos en la nada
lo que me faltaba...
tantas palabras para luego no decir nada.

...


un segundo...

...
...
sonrío 

...el horizonte nunca se acaba...

martes, 19 de febrero de 2013

la brevísima historia de la crueldad de la ola y la fragilidad de los pies recién despojados de sus zapatos. Y como testigo, la orilla y el horizonte






¿El frío es frío?
Es más frío si todo está vacío
siento el frío de no haber dormido
de este boomerang de pensamientos
de que en esta habitación todo parezca estar lejos

Pienso en la orilla del mar
viviendo aquí siempre pienso en el mar...
como viene una ola desbocada
como empapa
sin que te de tiempo a subirte la falda
todo mojado
y en segundo su espuma se va alejando
los pies asustados
derrotados
se quedan mirando atrapados en el barro...
aún asumiendo que es lo que ha pasado...
la ola se ha marchado
y todo lo ha dejado empapado...

Quedan gotas por mis pies descalzos
Sirenas varadas muriendo por todos lados
Mucho frío pero es tarde para volver a atarse los zapatos





domingo, 17 de febrero de 2013

quiero mareas





La idea de no volver, de no volver a ver,
es una tentativa a la lucha armada que me hace temer
y crecer…
y querer
no sé que hacer…
más presa de lo que quisiera saber…
estoy en manos de la rabia por ader
el camino libre para echar a correr
este vacío es sugerente sin miedo a perder
pienso en los cristales de la sede del PP…
que te alejes me acerca a la posibilidad de hacerles arder
si ya no hay caricias que sujeten mi piel
si no me esperan los besos después
de estos versos, explosivos mortales tendré que hacer…

Quizás sea el momento de largarme a la Franja de Gaza
Quizás en Latinoamérica me aguarda sangre revolucionaria
Me espera otra tierra robada
Acariciar la piel indígena sublevada
Quizás encuentre mi lucha y mi entierro en otra tierra más pisoteada
Quizás en un lago de Laponia me quede helada…
sería bonito morir en los brazos de un palestino de la intifada
de esos que tienen en sus ojos el fuego, la dulzura, y la rabia
pocos ojos hay como los de los palestinos,
amarillos, cálidos, resistentes, dignos de cualquier estribillo
acentos de mis versos más prohibidos…

Me llevo el pañuelo y el fusil para otras lágrimas derramadas
Ando buscando mi final tras una barricada
Ahora que maté a la estabilidad de mi alma
Me he cargado sin espada a todos mis fantasmas
Todas las promesas que serenidad me juraban
No quiero tranquilidad ni sentirme esclava
No quiero calma
No quiero una voz lineal que no se altere ante nada
Ni sentir que no doy tanto como merecían sus mañanas
Me quiso mucho ahora sé porque no era justa si me quedaba
Creía adivinar otra música desafinada
Y su melodía me encantaba…
Pero ahora ya no suenan las notas de la última llamada
Ahora que no dices nada
Palpitas a medias y yo necesito mareas que hagan volar esta barca
Yo como Urquijo quiero inventar mareas, tripular barcos
No quedarme en el muelle esperando…
No quiero más anclas
No quiero palabras agotadas y cansadas
Quiero amor y rabia

Yo quiero otra cosa, quiero eso
bombas en el congreso mientras te beso
pateras con alas para no ahogarse en el estrecho
mientras nos bañamos desnudos en las aguas donde tantos se hundieron
que me abraces sin miedo cuando tiemble de tantos muertos
con los que no puedo
pero donde mis versos recreo
para buscar en sus cuerpos la rabia que nos arme para entrar al infierno...
yo que se…
estoy a un lado de la nostalgia de la niñez

u optar por el más puro terrorismo que me aleje de una vez
de todo lo que odio y este deseo de desaparecer
contra esta tristeza obligada ante tantos muertos de sed
contra este infinito de segundos en que se que no vas a volver
aún soy la niña que se divierte en silencio cuando nadie la ve
solo saldré a jugar con quien no tenga miedo a caer
a rasgarse la ropa
a escupir con la boca
a no temer coger sin pensar el último tren…
yo que suelto mi pelo en la oscuridad
ignorando el faro que me llama a la estabilidad
esta mente caótica ya no quiere escuchar
frases hechas que justifican sentir sin palpitar…

Este exilio obligado cuadra más con lo que veo en mi espejo
Que soy una mota de polvo soñando con volar lejos
Llegar a creerme duna de arena no era bueno
No quiero más oasis en el desierto
Llévate esas aguas cristalinas donde en el fondo no me reflejo
Estoy acostumbrada a las cloacas de mis versos
No tienes armas para combatir mis excesos
Por mucho contigo se hicieran los tiernos
Cegados por creerse que no temías mis avernos
Me dicen que son buenos mis poemas
Pero si conocieran la mitad de mi tristeza…
Huirían de los vaivenes que dormir ni me dejan

Camino por un Madrid vencido y nunca me he rendido
Repaso los huecos donde están mis tesoros escondidos
Cuando solo era una niña y soñaba con colarme en un sueño prohibido
Buscando segundas estrellas a la derecha donde no creciera mi enemigo
Pero creció y reta a mi espíritu más combativo
Aunque yo ya he colocado mil explosivos
Que hicieron arder todo lo que me retenía en el laberinto
De rutina voraz  donde ni obligada escribo
No lo necesito conmigo…

Pero ahora quiero matar la nostalgia que se hace conmigo
Si un huracán vino
Y en solo un segundo de olvido
Se llevó todo consigo
Volviendo todos mis versos un susurro prohibido
Rasgando sin miramientos la vibración de mis latidos
Como si debiera disculparme porque decir que he sentido!
Que he vivido
El lago que parecía cristalino
Es un pozo vacío
Ya no quiero parpados caídos
Quiero ojos abiertos que se fundan con los míos
Quiero para todos los días de mi vida
Aquella forma de mirarme cuando nada aún se sabía
En cualquier rincón cutre sentirme invadida
Disimular como temblaba nerviosa mi sonrisa
Nunca sabrás lo que se escondía
Ni como son los animales mitológicos de mis noches prohibidas
De mis excesos de poesías,
Nunca lo sabrás

No quiero manos con el tacto del miedo
Que solo rozaron la piel que me toca el viento
Ni se acercaron a lo de dentro
Aunque yo lo tenía todo abierto
Todo lo puse al descubierto
Y aún lo enseño
Hasta se pueden ver los huesos
Pero no valen en cualquier folio mis versos
Nunca sabrás lo que dicen algunos sonetos
Nunca entenderás como fluyen por mi cuerpo
Como fue el día en que transformé mi tristeza
En una trinchera
Y yo te hubiera invitado a cobijarte dentro
Convertir las caricias en una bandera
A enseñarte que la sangre hay que tocarla para encender el fuego
Que no tengo ni la mitad de miedo
Del que aparento
Porque me hubiera arrojado al infierno por descubrir como empapaban los truenos
Aunque mejor no me esperes que así no temo
No sabes de lo que hablo
No sabes como me armo y me desarmo

Mato la nostalgia que me hace de testigo
y le dice a mis sonrisas, “os vigilo”
no vayáis a olvidar que vivís cerca del abismo
¿quieres que sienta a medias?
¿Quieres que coarte alguna de mis letras?
si te acobardaste al ni si quiera asomarte a mis tristezas...
yo quiero alguien que llore por cada brillo desaparecido de una estrella
ya no hay suavidad en mis caderas
si ninguna embestida hizo de mis chispas hogueras

Llevo días cavando zanjas en busca de orgullo
llevo días fingiendo que no hice de su piel mi escudo
llevo días haciendo que no recuerdo como rocé mis labios
caminos que unen y nos vuelven extraños
de la noche a la mañana
pero ya no me engañas
no viste el color de mis noches más púrpuras
ni sabes de que hablo ni lo sabrás nunca
tengo los pies helados
y el corazón desbocado






sábado, 16 de febrero de 2013

historias de ciudad


La ciudad es un alarde de segundos efímeros
un presente desnudándose
provocándome
sabiendo que el segundo pasará al instante
y todas las tonalidades de un minuto
se perderán
desaparecerán
como la manera en que mira alguien en el instante en que se está enamorando
es un segundo
eterno, efímero,
que desaparece, pero se mantiene.

El metro supurando poesía
y a mi me come la adrenalina
de no tener papel y lápiz
me cago en mi puta vida...

Hay un carrito con un bebé
es una niña preciosa agitando sus pies
con los ojitos abiertos sin miedo al infierno
sin saber de que está hecho el suelo
abre los ojos con ganas porque todo quiere verlo
todo quiere saberlo, aún no conoce el drama del secreto
Así debe ser no ser esclavo del miedo ni del tiempo

Su madre se acerca sigilosa a ella
sonriéndola despacio ambas tan bellas
suavemente frota su nariz contra la mejilla
la niña cierra los ojitos y sonríe y el vagón tirita

Hacía tiempo que no veía algo tan hermoso
quedan gotitas de agua al final del pozo...
el resto del vagón parece ignorarlo
solo algunos son conscientes del tremendo espectáculo
menos ellas dos, ajenas al mundo que se está derrumbando
parecen danzar al margen de este teatro,
no importa si hay alguien mirando
no importa la parada de metro que las estará esperando
no importa lo cargado que lleva el carro.

Me fijo en que lo lleva lleno de bolsas con mantas y ropa
la escena era tan preciosa
que no me di cuenta de lo joven que era la mujer
in el halo de derrota que le vuelve pesados sus pies,
ni tampoco que tenía los ojos como si hubiera llorado
se vuelve a sentar y acunando el carro
se queda inerte mirando
al fondo de la nada que la está acribillando
al infierno de miedo que los ojos de su pequeña aún no probaron
Ella mira a su bebé muy seria y despacio
me pregunto que estará pensando

Este Madrid vencido, como mi corazón, aún es una batalla que no se ha conquistado
pero seguiremos luchando...


miércoles, 13 de febrero de 2013

aplastarlos



Algunas bombas son justicia social
supe esto cuando aquel chico de mi edad
sonrisa resignada me dijo
en la calle tras un libro como cobijo,
que dormía en el parque del a que hace unos meses era su piso.

Recuerdo su mirada
recuerdo aquella luna avergonzada,
recuerdo que pensé que era guapo
recuerdo verme a mi misma durmiendo en ese banco
ese instante jamás he podido olvidarlo
siempre pienso en él cuando miro un banco solitario.
Siempre me acuerdo de su estómago revuelto
su humor diciéndome que “esto lo que tiene de bueno
es que me paso el día leyendo”.

Vive en cada uno de mis versos cargados
en cada uno de mis latidos armados
en cada explotador que imagino desangrado
ojalá estos versos les estuvieran rajando.
Y no es una metáfora, no paro de pensarlo y desearlo
estos versos hablan claro .

Ojalá aquel chico me hubiera invitado
a inmolarnos juntos contra sus palacios
decís que es terrorismo pero yo solo veo corazones derrotados
¡al obrero le están matando!
¡Y encima les seguimos suplicando!
Protestar no es pedir limosnas con el cuello gacho...
luchar no es rogar porque nos maten con más cuidado
cambiar el sistema no se consigue dialogando
con estos terribles sanguinarios...
que mas quisiera, pero solo estamos danzando en su teatro
de monigotes con el puño alzado
no lo alces porque quien ha sido consecuente con ello ahora está encerrado
y si no piensas recordarlos abróchate sin tonterías tu camisa de parlamentario
que no te creo ni uno de tus discursos manipulados
solo queréis más afiliados
no hableís de lucha obrera si la vendéis en cada paso,
Sino sabéis lo que es el terrorismo de estado
deberíamos vislumbrarles picando en el barro...
muriendo bajo los escombros que han matado a tantos trabajadores sudando
por los que nunca hubo silencios en estos colegios alienados
¿que llore cuando una bomba explota en sus manos?
Que lloren ellos toda la sangre que sus manos están acumulando
que si lo hicieran la eternidad no sería suficiente para recordarlos
¡Por eso la gente se suicida en vez de apuntar a su nuca de perro amaestrado
Se suicidan por creer que no podemos rajarlos
pero los tiranos también sangran
también lloran a solas cuando todos se marchan
son débiles sin su barricada de muertos protegiendo sus lujosas casas

¿quieres hablar con ellos?
¿decirles que maten menos?
¿Que renuncien a sus privilegios?
¿Esos por los que han sido capaces de explotar a niños sin poder ir al colegio?
¿Esos que han lanzado bombas cuando en Gaza estaban durmiendo?
¿Esos que envían a sus perros
a ladrar a las puertas de las casas del miedo del obrero?
A los que han usado el látigo contra el inmigrante hasta desangrarlo
y encima le han escupido mientras todos se quedaban mirando...

Que no desees matarlos me da asco
si esto te parece terrorismo es que sencillamente no eres humano
eres uno de ellos y quieres tu trono de acomodado
encima lo pides con el puño alzado
y me preguntas porque me das asco
No puedes denunciar su terrorismo con los cuchillos que están afilados
por la piel de los que nos convierten en esclavos
no puedes pedirles que se laven las manos
debemos cortárselas para defender a tantos torturados
Jaleas pancartas
pero con los dramas de una celda te callas
zulos financiados para encerrar nuestras armas
luchadores golpeados en el silencio de una sala
dices que luchas pero de los que están presos por hacerlo no hablas
las calles hay que pisarlas
pero sabiendo que hay lugares donde las cámaras no graban
me la suda que critiques los hoteles de parlamentarios forrados
Hipócrita imbécil ¿que creías que era estado?
Deja de hacer campañitas para tu partido de capitalistas desmesurados...
no sabes que los franquistas se siguen forrando
mirásteis para el otro lado mientras quedaba todo “atado y bien atado”
¿y vienes tu de revolución a hablarnos?
¿A jalearnos?
Ve a mirar dentro de una celda de aislamiento las torturas del estado que te está pagando
siguen suicidándose los que están a punto de ser desahuciados
¿y os conformáis con indignaros?
con gastar bromitas sobre lo tonto que es Mariano
pero si le secuestráramos y de verdad le amenazáramos
ay cuantos de los que os decis luchadores saldríais a condenarlo

Debemos armarnos
y no me refiero (sólo) a fusilarlos
si no apuntar sin miedo a su terrorismo de estado
a asumir que ya no es tiempo de seguir rogando
vamos a aplastarlos