"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

domingo, 17 de febrero de 2013

quiero mareas





La idea de no volver, de no volver a ver,
es una tentativa a la lucha armada que me hace temer
y crecer…
y querer
no sé que hacer…
más presa de lo que quisiera saber…
estoy en manos de la rabia por ader
el camino libre para echar a correr
este vacío es sugerente sin miedo a perder
pienso en los cristales de la sede del PP…
que te alejes me acerca a la posibilidad de hacerles arder
si ya no hay caricias que sujeten mi piel
si no me esperan los besos después
de estos versos, explosivos mortales tendré que hacer…

Quizás sea el momento de largarme a la Franja de Gaza
Quizás en Latinoamérica me aguarda sangre revolucionaria
Me espera otra tierra robada
Acariciar la piel indígena sublevada
Quizás encuentre mi lucha y mi entierro en otra tierra más pisoteada
Quizás en un lago de Laponia me quede helada…
sería bonito morir en los brazos de un palestino de la intifada
de esos que tienen en sus ojos el fuego, la dulzura, y la rabia
pocos ojos hay como los de los palestinos,
amarillos, cálidos, resistentes, dignos de cualquier estribillo
acentos de mis versos más prohibidos…

Me llevo el pañuelo y el fusil para otras lágrimas derramadas
Ando buscando mi final tras una barricada
Ahora que maté a la estabilidad de mi alma
Me he cargado sin espada a todos mis fantasmas
Todas las promesas que serenidad me juraban
No quiero tranquilidad ni sentirme esclava
No quiero calma
No quiero una voz lineal que no se altere ante nada
Ni sentir que no doy tanto como merecían sus mañanas
Me quiso mucho ahora sé porque no era justa si me quedaba
Creía adivinar otra música desafinada
Y su melodía me encantaba…
Pero ahora ya no suenan las notas de la última llamada
Ahora que no dices nada
Palpitas a medias y yo necesito mareas que hagan volar esta barca
Yo como Urquijo quiero inventar mareas, tripular barcos
No quedarme en el muelle esperando…
No quiero más anclas
No quiero palabras agotadas y cansadas
Quiero amor y rabia

Yo quiero otra cosa, quiero eso
bombas en el congreso mientras te beso
pateras con alas para no ahogarse en el estrecho
mientras nos bañamos desnudos en las aguas donde tantos se hundieron
que me abraces sin miedo cuando tiemble de tantos muertos
con los que no puedo
pero donde mis versos recreo
para buscar en sus cuerpos la rabia que nos arme para entrar al infierno...
yo que se…
estoy a un lado de la nostalgia de la niñez

u optar por el más puro terrorismo que me aleje de una vez
de todo lo que odio y este deseo de desaparecer
contra esta tristeza obligada ante tantos muertos de sed
contra este infinito de segundos en que se que no vas a volver
aún soy la niña que se divierte en silencio cuando nadie la ve
solo saldré a jugar con quien no tenga miedo a caer
a rasgarse la ropa
a escupir con la boca
a no temer coger sin pensar el último tren…
yo que suelto mi pelo en la oscuridad
ignorando el faro que me llama a la estabilidad
esta mente caótica ya no quiere escuchar
frases hechas que justifican sentir sin palpitar…

Este exilio obligado cuadra más con lo que veo en mi espejo
Que soy una mota de polvo soñando con volar lejos
Llegar a creerme duna de arena no era bueno
No quiero más oasis en el desierto
Llévate esas aguas cristalinas donde en el fondo no me reflejo
Estoy acostumbrada a las cloacas de mis versos
No tienes armas para combatir mis excesos
Por mucho contigo se hicieran los tiernos
Cegados por creerse que no temías mis avernos
Me dicen que son buenos mis poemas
Pero si conocieran la mitad de mi tristeza…
Huirían de los vaivenes que dormir ni me dejan

Camino por un Madrid vencido y nunca me he rendido
Repaso los huecos donde están mis tesoros escondidos
Cuando solo era una niña y soñaba con colarme en un sueño prohibido
Buscando segundas estrellas a la derecha donde no creciera mi enemigo
Pero creció y reta a mi espíritu más combativo
Aunque yo ya he colocado mil explosivos
Que hicieron arder todo lo que me retenía en el laberinto
De rutina voraz  donde ni obligada escribo
No lo necesito conmigo…

Pero ahora quiero matar la nostalgia que se hace conmigo
Si un huracán vino
Y en solo un segundo de olvido
Se llevó todo consigo
Volviendo todos mis versos un susurro prohibido
Rasgando sin miramientos la vibración de mis latidos
Como si debiera disculparme porque decir que he sentido!
Que he vivido
El lago que parecía cristalino
Es un pozo vacío
Ya no quiero parpados caídos
Quiero ojos abiertos que se fundan con los míos
Quiero para todos los días de mi vida
Aquella forma de mirarme cuando nada aún se sabía
En cualquier rincón cutre sentirme invadida
Disimular como temblaba nerviosa mi sonrisa
Nunca sabrás lo que se escondía
Ni como son los animales mitológicos de mis noches prohibidas
De mis excesos de poesías,
Nunca lo sabrás

No quiero manos con el tacto del miedo
Que solo rozaron la piel que me toca el viento
Ni se acercaron a lo de dentro
Aunque yo lo tenía todo abierto
Todo lo puse al descubierto
Y aún lo enseño
Hasta se pueden ver los huesos
Pero no valen en cualquier folio mis versos
Nunca sabrás lo que dicen algunos sonetos
Nunca entenderás como fluyen por mi cuerpo
Como fue el día en que transformé mi tristeza
En una trinchera
Y yo te hubiera invitado a cobijarte dentro
Convertir las caricias en una bandera
A enseñarte que la sangre hay que tocarla para encender el fuego
Que no tengo ni la mitad de miedo
Del que aparento
Porque me hubiera arrojado al infierno por descubrir como empapaban los truenos
Aunque mejor no me esperes que así no temo
No sabes de lo que hablo
No sabes como me armo y me desarmo

Mato la nostalgia que me hace de testigo
y le dice a mis sonrisas, “os vigilo”
no vayáis a olvidar que vivís cerca del abismo
¿quieres que sienta a medias?
¿Quieres que coarte alguna de mis letras?
si te acobardaste al ni si quiera asomarte a mis tristezas...
yo quiero alguien que llore por cada brillo desaparecido de una estrella
ya no hay suavidad en mis caderas
si ninguna embestida hizo de mis chispas hogueras

Llevo días cavando zanjas en busca de orgullo
llevo días fingiendo que no hice de su piel mi escudo
llevo días haciendo que no recuerdo como rocé mis labios
caminos que unen y nos vuelven extraños
de la noche a la mañana
pero ya no me engañas
no viste el color de mis noches más púrpuras
ni sabes de que hablo ni lo sabrás nunca
tengo los pies helados
y el corazón desbocado