"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

sábado, 20 de abril de 2013

Mirando a Júpiter





Aún están nevadas las cumbres
la primavera se desnuda y el rubor de la tarde se descubre,
El metal de mis cadenas veo en esas nubes
deshaciéndose en el ocaso sangrando rojas luces
extendiéndose por el lugar donde mi futuro se reprime,
el sitio que tantas veces me vio rendirme
me vio llorar
hoy es mi luchar, mi empezar.

La contaminación era una cárcel
para mis ojos reacios a deslumbrarse
con el horizonte recortado que tantas veces vi
tantos paisajes cansados de saber tanto de mí,
pero apareces
y el río se lleva todo un cementerio de peces
sonriendo como si nada
sonrisa que me desarma
mirada que son alas a mis rubores en desbandada
como el río que observamos callados
pensando en que pasó hasta encontrarnos,
como la lluvia
 que parecía no acabarse nunca.

Esa manera de olisquearme cual animal el cuello
como el verde que parece hasta obsceno de tan intenso
se está corriendo de gusto la naturaleza
miramos morbosos a las curvas que trae la primavera
y yo en tus brazos
tu husmeando en mis deseos atrapados
esperando como condenados
al atardecer que está atronando tambores de hermosura
pareces siempre tener presente la luna
me encanta como te desatas a oler mi ternura,

¿Habías visto una tarde más bonita que esta?
tan simple, tan efímera, tan bella
me señalas las estrellas
y mis escudos se hacen trizas sobre el polvo de mis piedras
aparcados en estas tardes de tregua
Tú si que eres calma para este corazón en guerra
no frenas mis batallas , me alientas a ellas

La luna sonríe y le pones nombre a Júpiter
Siguiendo a la estrella polar muchos años me equivoqué
Júpiter alza sus fusiles en la avanzadilla de su revolución
como si el día no supiera la que se le avecina al caer el sol
la revuelta de la noche sudando en las encinas
y se me encogen las guerras perdidas
cuando me acaricia al acercarse la brisa.

Hace frío y me abraza
como si no ocurriera nada
como si no hubiera visto mi mirada doblegada
y se derrumban los muros de decepción que apilé
…suena el tren…
melodía de mi niñez
recuerdo del que no fue,
de toda mi vida
y todo pasa ante los ojos de esta guerra que avecina.

Justo cuando Madrid me recordaba que las estrellas no se ven en esta ciudad
apareces y te pones a nombrar a cada una de las que antes no pude encontrar
poniendo bombas a las nubes que las ocultan
riéndote de los rayos del sol que alumbran los poemas de mi tumba
aquellas ráfagas solo eran luces de neón deslumbrando a mis trenes
tu eres naturaleza cuando tus ojos se transforman verdes
apareces de la nada
donde estuviste se pregunta mi calma por fin calmada
Eres todo instinto
Naturaleza de lo que grito
Suavidad respirando en mi ombligo

Nunca estuvo tan hermosa la villa
nunca me enseñó tu sonrisa su alba.
Me dices que quieres ver las estrellas conmigo
que se joda el día y sus trampas.

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