"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

jueves, 30 de mayo de 2013

por un hueco en la mesa del infierno






Fuimos vestigios de un futuro hecho a suspiros
donde nos retó la belleza de lo efímero
de la ceguera de un sol burlándose de la pálida luna
y yo soy de luz tenue,
de la luz sensual nocturna que desviste el silbido de los trenes
de las copas de los árboles seduciendo sus andenes
sin olvidar el frio que lo cierne,
las bocas de metro encogiendo las pieles.

Hubo cantares que entonaron al alba
donde los fusiles fantasmales se vistieron de gala,
la gala de la muerte acechando la calma
de un pasado que aún vive en la sangre derramada.
Cuerpos palpitantes cayendo muertos en las montañas
y aún huele a sangre si se asoma por la ventana
y no evita mirar el velo de la mañana
que presume de palabras
donde solo hay lenguas cortadas
y se viste de alajas
donde el cabello se enmaraña

Como vendieron sus silencios…
papeles mojados destiñendo los ecos
de los que alzaron su puño para marcar los senderos
y ahora la nostalgia nos recuerda que fueron
¿qué fueron? Son aún un ardiente fuego
que prende las hojas secas del recuerdo
son chispa que quema en las esquinas del miedo.

El miedo tan vivo,
enmudeciendo el sigilo
de puntillas por un vilo
el sonido callado de lo que nunca se dijo…
pueblo muriendo por el desagüe del exilio

Y os vendieron…
después de tanto sufrimiento
¡los que os alentaron al destierro!
¡cuando llegó el momento de los privilegios
 os vendieron!
por un hueco en la mesa del infierno.
Traidores que aplauden vuestro recuerdo
ellos que os vendieron…
arrojando vuestros girones deshechos
a los dientes afilados de los perros

Huele a muerto
todo alrededor se está pudriendo…

pero espera,  crece una flor…
y en un campo derrotado en el rencor
un pie la aplasta pero la hierba rabia de dolor
Tan seca, ahora que veía algo de color…
no puede sino crecer y enredar el pisotón.

Que crezcan flores carnívoras desde abajo
que se coman los pies que caminan atados
soberbios pisando,
desgraciados que no se saben esclavos
pero están atrapados,
pues sin el mullir de la hierba no caminarían como flotando
arenas movedizas seremos en sus barros…
por los que callaron
por los que aún siguen luchando
por los que fueron desterrados
al viperino susurro de traidores que se llamaron hermanos
mantener los puños cerrados
que sabemos que dentro guardáis sus harapos
no cerráis puños por la revolución
sino por ocultar los restos de sangre que dejó la traición.

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