"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

lunes, 24 de junio de 2013

musas derribadas

De cristal el corazón
de cristal la ingenuidad de la piel
al creerse el verano
mientras una brisa aventura la mano
de cristal entre las balas
de cristal las palabras
tan tintineantes como la lluvia contra las ventanas
siempre a punto de partir
siempre con el terror de los pedazos
siempre tan frágil lejos de los abrazos
tan diminuta la coraza
tan monstruoso el dolor
tan quebrado el atardecer
de un lunes grisáceo que parecía vencer
pero se pierde donde el ocaso ni se ve
dando forma a los nudos
apretándolos sin sentido
recreándose en el no saber deshacerlos
siempre un vacío
siempre el negro cántico de los grillos
siempre buscando en los abismos
las caídas de mi delirio
asomadas siempre al precipicio
tan frágil
tan harta de romperme con solo un vaivén
me hago ovillo en el dolor que taladra mi sien
ese que empuja una lágrima atisbando el perder
y todos los miedos se insinúan con caricias del ayer
hacía ya días que no habría la puerta de mi insensatez
de mi derrota anticipando
del cielo difuminado
¿dónde estás luna?
no me dejes sola si ayer estabas llena
siempre a sabiendas
perenne en la puta esquina
mi temblor eterno me aniquila
hurgando en la espiral oscura
porque de ella sale brotando como torrente mi desventura
y se vuelve hermosa cuando la enredo con mis ansias de lucha
encogida sobre las sábanas
un reojo se permite mi mirada
a la noche anunciando su llegada
basta de este recreo con mis musas derribadas
y me llena un aliento desafiando las urracas
que parecen hablarle a mis lágrimas
el aliento de la lucha
cuando me siento sola la combatividad no me abandona
se porque siempre me guardo un abismo tan denso y oscuro
porque como voy a olvidarlo sabiendo que este no es el mundo
y aunque me permito sonreir mientras en tus manos me desnudo
recuerdo, este no es el mundo
este no es
por eso siempre una vez al día me derrumbo
y admito que truena la caída de mis escudos
lloro si no estás a mi lado
y suenan terribles el desfile de humanos domesticados
suenan horribles los niños aniquilados
sin tus manos no soporto el chocar de tanta cadena de esclavos
pero no te necesito
para saber que aún con tanto dolor yo resisto
y mañana en tus manos me derrito
pero no te necesito
y esa es la mejor libertad de nuestros ratitos
abatida en ese repiqueteo de genocidios
sin tus besos endulzando tristes designios
pero me armo porque aun sin caricias, yo lucho

lunes, 17 de junio de 2013

"tan huecos que ven cabras donde hay palomas"



Se van las luces a trozos
agotadas de alumbrar los embozos
de tantas miradas que evitaron sollozos
que no sintieron nada al caminar entre los escombros
y deshilachan conscientes descosidos en los rotos
como si no fuera suficiente el dedo acusador a los despojos
nada duele más que el que no mira donde muere otro
y gira la cara sabiéndose cómplice de aquel corazón en congojo

esta ciudad jalea a sus anchas lo mejor y lo peor
como huele hoy el parque de la chimenea a sudor y a flor...

Un hombre hundido mirando al sur
soñando con volver a su tierra
pero la farola tintinea y se apaga su luz,
ya esta cansado de esta contienda
pesa en sus hombros que tras 15 años aún aquí le llamen extranjero
y así de vil es el destierro
Muchos que se dicen luchadores ni si quiera hablaron con ninguno de ellos
¿por qué luchas tú?
Si no tocaste el hombro de tu pueblo
si no abrazaste su cuerpo rendido en el desconsuelo
si no te acercaste a oler las batallas perdidas a la sed
las derrotas diarias tras demasiado beber
el alcohol corrompiendo la suavidad de su piel
destartalando de un sorbo los trazos de su fé
y dices que los defiendes De qué?
Si ni siquiera eres capaz de sentarte a beber de su enturbiado té.

Omar me habla de sus gatos
del gato blanco y amarillo que le busca cada noche
“me despierto cada mañana y está a mi lado
pero no es mi gato, cuidado
el me elije como compañero cuando está agotado”
Sonríe y mira a sus cartones, donde está dormido su gato
y sus ojos borrachos se adivinan vidriosos
inundados por el temor de que alguien se lleve a ese gato.
Nada teme más que alguien pueda llevárselo o matarlo.

También le gusta escuchar a los pájaros
recuerda un jilguero que como él, durmió en su parque un verano
y mira los árboles a lo alto.
Nunca más volvió a haber un jilguero
y sonríe contento, “el jilguero es libre no esperes otro final para este cuento”

Ahmed me pide que me aleje con él para llorar a gusto
recordando a los hijos que no puede ver a través del muro de lo injusto
“no tengo trabajo para que se siga enriqueciendo algún rey”
me dice
“vuestro campechano amigo del nuestro
así les rajase alguíen el cuello”
me dice
“yo solo quiero un trabajo y ver a mis hijos
ellos nadar en dinero y amasarlo
no es cierto que seamos iguales todos los humanos
bueno quizás ellos no lo sean , o simplemente son imbéciles
tan huecos que ven cabras donde hay palomas
¿cómo pueden mirar a su pueblo y no ver el drama que lo asola?
Ah... que idiota, si lo ven, y les encanta
porque mientras más llore yo, ellos más ganan”
Ahmed me abraza .
"Si robo dos latas de sardinas soy un delincuente
si robo millones podría ser presidente,
quiero volver a Marruecos a ver a mi padre
está enfermo
y yo en este país no se que estoy haciendo, bueno si despacito muriendo
pero eh, sigo sonriendo”

sábado, 1 de junio de 2013

oportunistas





Se rasgaron en la sierra de un cuchillo
llamado terrible capitalismo
donde sonaron a agonía nuestros grillos
que nunca llegaron a desvestirse en el verano
que planeamos lejos del humo tirano
y resultó ser humo con lo que llenó mis manos

La mano volvió a sujetar mi cabeza
la dignidad saludándome a lo lejos
aliándose con los tiranos que nunca me dejan dormir
me acuerdo de esas noches lejos de tí
sin conocer que se podía sonreír
en este mundo rubricando el verbo morir

Apartando arbustos de mierda
buscando algo real en la estepa
algún disparo que sonase a lucha verdadera
pero limpian fusiles antes de desatar la cuerda
aprietan gatillos cuando les dejan
decoran cadenas.
Ya no me vale lanzar piedras,
si no sabes a quien apedreas.
Oportunistas son fábricas de rabia deshecha
jaleando con prendernos la mecha
para que la chispa nunca llegue a hoguera
se ponen comodos en una derrota eterna.

No se le ruega a este sistema
no se le piden segundos de tregua
porque en la batida de sus puertas
muchos quedan fuera a expensas
esperando la guadaña sangrienta
que desde que nacieron, terrible, les acecha.
Perros guardianes del sistema
hablan de justicia como si nunca hubieran
usado cal viva para cortar lenguas
como si sus manos no hubiera estrechado las de ratas infectas
como si su voz callada no olvidara veredas
y ¿venís alzando rojas las banderas?
¿Venís reclamando los huesos enterrados en cunetas?
Como si nunca hubieran tejido a conciencia vendas
como si nunca hubieras mirado de reojo manos asomando desde celdas
como si vuestros bolsillos no se llenasen con la sangre de la guerra
como si no hubiera forzado a tortura estómagos valientes en huelga.
 
Ya no nos vale perfume en la mierda
si cuando subimos el puño en alto ¡sois cadenas!
¿venís a querer saber como huele nuestra tierra?
¡ cínicos, nos pedís los aplausos por agitar nuestras banderas!
si hecha a jirones a vuestros pies descansa su tela
Malditos privilegios que cambiastéis por las piedras
escondidas en una camuflada y perenne guerra. 
Vemos vuestras manos estrechadas a los hijos de los que nos encierran
si vuestro aliento sopla en la mano de quienes nos golpean.
Ya no es tiempo de rogar tercipelo en las cadenas
ya queremos reventarlas y aplastaros con ellas
no aspiramos a que lo entiendas
¿entender?
¿Acaso el que explota niños lo hace por no saber?
Acaso el que bombardea escuelas lo hace por desconocer que dentro hay niños?
¿y me reclamas que lo explique con pacifismo?
Construisteis los altares que alzaron los asesinos
les barristéis la sangre que derramaron de sus caminos
¡Basta de los que se creen justos por suavizar el capitalismo!
No hay perdón para los que miraron a otro lado de este recalcitrante fascismo
aún tiembla la gente, pues nunca hubo refugio para guarecerse de ese devastador seísmo.
 
No lucharemos por adornar el circo
no aspiramos a agua estancada solo porque haya río
queremos torrentes que desemboquen en estanque cristalino
si nos dáis de vuestro agua, por mucha sed, os escupimos
Ahora má que nunca, no nos rendimos

aspereza, dulzura y resistencia





No hicieron ruido las últimas lágrimas,
pues había un charco seduciendo a mis ánimas
una condena que parece eterna
bombardeando millones de casas.
Es curioso,
Las casas derruidas me mantienen en pie
Los escombros me enseñan lo que se ha de construir
Las fuerzas vencidas son escuela para evitar caer
Miro el adiós que no te dí
Susurro en las noches que no me quieren oír
Me hago fuerte en la desesperación del que nace para morir

Pueblos arrasados muriendo en tantos charcos
regueros alimentados por la falta de sabernos esclavos
por la falta de mirarnos…
por tantos momentos de manos que no se encontraron
cruzándose en la ciudad de los derrotados
creyendo que caminan sin ver sus pies ya enterrados
y te miran raro…
si alzas la vista al horizonte quemado
que está ardiendo ahora
como cada hora.

Cuerpos de niños hambrientos se desploman
sujetos en las manos de los mismos que los ahogan
y se atreven a acariciarlos…
y se atreven a besarlos…
tantos cuerpos enterrados
tantos muros levantados
y otros derribados

Yo me ahogo en el asfalto
hace días que no camino despacio
pues voy con prisa a la paz de tus manos
que no venden suavidad pero si descanso,
que hurgan curiosas por mis desacatos
y tus ojos mientras hablo
se retuercen por mis encantos desencantados
y te me quedas mirando
muy callado, casi congelado
y con un  sonrisa te disculpas por no haberme escuchado
porque en mi charco te estabas bañando
y sales empapado,
tu sonrisa me enseña como en mis rarezas andabas chapoteando
arrojándote a mis labios
y suenan tus gemidos
como  las esposas de un preso encarcelado
que caen haciendo mucho ruido
en un silencio que se jacta anodino,
pero suena atronador el aire cuando un preso es liberado.
No es fácil sentir tus manos
En este camino donde te arañan mil látigos
En esa rutina que encallece tus manos,
su aspereza acariciando mis piernas
me recuerda los pueblos donde solo nacen hijos de la guerra
pero donde más natural huele la tierra,
niños condenados a morir
pero que no dejan jamás de sonreir,
escuela innata del verbo resistir.

Tu aspereza tan despacio por mi cuerpo
se vuelve suave y da motivos para no renunciar al fuego
el fuego que caliente mis huesos muertos
que incendie los papeles donde firman los cuervos
que suene la chispa de un futuro insurrecto
cuela tu mano por mi cuerpo
donde pone que no es lo correcto
cárgate los lindes que acotan momentos
que este es el nuestro
el de tus ojos llegándome tan adentro
el de los explotados renunciando al destierro
saliendo del quebranto del espejo
sobran infancias negadas por cerdos
sobran riquezas entonando lamentos,
llega el momento
de luchar y acuchillar a nuestros dueños
el de mirar juntos como vienen los truenos
de burlarnos de lo eterno
de detener mis agotados jadeos
en el calor de tu aliento.