"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

lunes, 17 de junio de 2013

"tan huecos que ven cabras donde hay palomas"



Se van las luces a trozos
agotadas de alumbrar los embozos
de tantas miradas que evitaron sollozos
que no sintieron nada al caminar entre los escombros
y deshilachan conscientes descosidos en los rotos
como si no fuera suficiente el dedo acusador a los despojos
nada duele más que el que no mira donde muere otro
y gira la cara sabiéndose cómplice de aquel corazón en congojo

esta ciudad jalea a sus anchas lo mejor y lo peor
como huele hoy el parque de la chimenea a sudor y a flor...

Un hombre hundido mirando al sur
soñando con volver a su tierra
pero la farola tintinea y se apaga su luz,
ya esta cansado de esta contienda
pesa en sus hombros que tras 15 años aún aquí le llamen extranjero
y así de vil es el destierro
Muchos que se dicen luchadores ni si quiera hablaron con ninguno de ellos
¿por qué luchas tú?
Si no tocaste el hombro de tu pueblo
si no abrazaste su cuerpo rendido en el desconsuelo
si no te acercaste a oler las batallas perdidas a la sed
las derrotas diarias tras demasiado beber
el alcohol corrompiendo la suavidad de su piel
destartalando de un sorbo los trazos de su fé
y dices que los defiendes De qué?
Si ni siquiera eres capaz de sentarte a beber de su enturbiado té.

Omar me habla de sus gatos
del gato blanco y amarillo que le busca cada noche
“me despierto cada mañana y está a mi lado
pero no es mi gato, cuidado
el me elije como compañero cuando está agotado”
Sonríe y mira a sus cartones, donde está dormido su gato
y sus ojos borrachos se adivinan vidriosos
inundados por el temor de que alguien se lleve a ese gato.
Nada teme más que alguien pueda llevárselo o matarlo.

También le gusta escuchar a los pájaros
recuerda un jilguero que como él, durmió en su parque un verano
y mira los árboles a lo alto.
Nunca más volvió a haber un jilguero
y sonríe contento, “el jilguero es libre no esperes otro final para este cuento”

Ahmed me pide que me aleje con él para llorar a gusto
recordando a los hijos que no puede ver a través del muro de lo injusto
“no tengo trabajo para que se siga enriqueciendo algún rey”
me dice
“vuestro campechano amigo del nuestro
así les rajase alguíen el cuello”
me dice
“yo solo quiero un trabajo y ver a mis hijos
ellos nadar en dinero y amasarlo
no es cierto que seamos iguales todos los humanos
bueno quizás ellos no lo sean , o simplemente son imbéciles
tan huecos que ven cabras donde hay palomas
¿cómo pueden mirar a su pueblo y no ver el drama que lo asola?
Ah... que idiota, si lo ven, y les encanta
porque mientras más llore yo, ellos más ganan”
Ahmed me abraza .
"Si robo dos latas de sardinas soy un delincuente
si robo millones podría ser presidente,
quiero volver a Marruecos a ver a mi padre
está enfermo
y yo en este país no se que estoy haciendo, bueno si despacito muriendo
pero eh, sigo sonriendo”

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