"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

sábado, 16 de noviembre de 2013

mi corazón

Me noto tirante el corazón
en tensión
estirando sus lindes
espirando sus cicatrices
siempre sin veredas
nunca supo palpitar entre fronteras
y crece para hacerle hueco a las trincheras
para que quepan
todas las pisadas borradas
todas las cunetas enterradas
todas las manos encalladas.

Cómo explicarte que quiero que me duelan
pues no se hicieron mis latidos para ignorar las aceras
no se hizo la sangre para fluir entre cadenas.

Para qué tener un corazón
si no lo va a encabritar el dolor
si no va a latir más fuerte con el roce de tu voz.

Se me está dando de sí
para que entren todas las puertas derribadas
todos los golpes de familias desahuciadas
todas las presas injustamente encarceladas

Tengo que hacerle hueco a millones de niñas palestinas del abrigo rojo
a los obreros en lucha donde mi puño encojo
a las activistas que pelean y que ni siquiera conozco
a las mujeres que son para el patriarcado un estorbo
a la certeza de familias sin casa cuya existencia no soporto
a las flores que se alzan entre los escombros

para que sino, un corazón tener
a pesar de tantas manos que lo quieren encoger
que quieren hacerlo pequeño y negarle a ver
que quieren que no traspase la realidad más allá de la piel.
Y cuando está a punto de rendirse
el corazón a punto de partirse,

lo estiro un poco más
para que entre el tuyo oliendo a natural
tu corazón, tan sereno y tan brutal
que no lo frena ningún dolor,
para entrar hasta el fondo de mi calor,
que palpita en tu sonrisa
que se hace caliente cuando juntas nuestras tripas
que se esparce por mi sudor
cuando se desintegra en tu temblor

Esos escalofríos que desenmascaran tu fragilidad
haciéndole la burla a la fuerza de tu vaivén en vendaval
a tus brazos en tensión rodeándome
a toda la fuerza de tu cuerpo manejándome
empujándome, el corazón estirándome
tira tu corazón del mio como una cuerda
como una roca suave que deja caer sus piedras
roca con hielo que no tarda ni un segundo en resquebrajarse
con solo rozarle.

Mientras hacemos el amor
pareces empeñado en llegarme al corazón,
Temblor, espasmos, tu respiración,
mi fragilidad
tu calor, tus caricias y después la eternidad.
La serenidad, la paz, la más real.

Los latidos que dolían siguen palpitando
los gritos lo siguen ensanchando
pero ahora que estás dentro
que agrandas mi corazón hasta el extremo
ya no tengo miedo
a enfrentarme a todo aquello
aunque la injusticia del día día se empeñe en encogerlo
contigo cerca, tengo el corazón de motivos repleto 

que nunca se vaya esta sensación
mi corazón...

que rabien que se retuerzan
que nos enamoramos estando en guerra

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