"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

miércoles, 28 de mayo de 2014

ojalá...


hay unos muros extraños

donde caminan desesperados mis pensamientos esclavo

una cárcel donde mi mirada despierta

una cárcel por todos lados abiertas

llena de puertas

llena de hienas riendo dese afuera

una cárcel que me condena

unos ojos siempre llenos de arena

rasgados por la verdadera tierra

irritados me los rasco porque los quisiera lejos, de veras.

Me invitan cientos de voces a salir desde fuera

suenan a esperanza y a ausencia de guerra,

a lavarme la vista y dejarla muerta

y unas manos desde la ventana me tienden una venda.

Las miro ondeantes allá afuera

brillantes, limpias me claman como fieras

todas las ventanas

me anuncian preciosos y rápidos mañanas

melodías hermosas donde desaparecen las migrañas

pero que un día aprendí que desafinan y se acaban.

Cómo volver al antes

al antes de entrar en la cárcel

antes de elegir los barrotes de la verdad

de la libertad sangrante en los ojos al mirar

al mirar la realidad

que condena, la odio, de verdad

no la quiero hoy, quiero la venda, quiero confiar...

quiero mentirme, quiero ser un fantasma por la ciudad

que sonríe sin saber a donde va

que no le importa que mañana asesinen a más.

 

La cárcel de la realidad es cuando miras la realidad

ya no puedes volver a ese antes nunca más

ya no puedes salir por la puerta

sin que algo, lo más real, se te muera

gruñidos, y de verdad, como quisiera

lo juro, porque duele, como quisiera

como quisiera salir ahí fuera

y caminar sin mirar

sin sentir, sin latir, sin tocar

sin llorar, sin mirar

que todo sea suavidad...

 

Como quisiera no saber la verdad

no ver estos cuchillos que es la luz de la claridad

que un día me vino a despertar

de un sueño de oscuridad

y ya no puedo volverla a apagar

pero, ay, no sabéis cuanto quisiera

no sentir esta condena

de ver las bases de la tierra

intactas mientras otros aplauden y jalean

no se qué mierda

las placas tectónicas me desesperan

siguen aferradas y nadie las siente temblar

aunque muchos se anoten un tanto una vez más,

porque no nos atrevemos a mirar de verdad

ojalá pudiera creer que cortando las flores el árbol morirá

Pero me temo que ya no lo creeré nunca más

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