"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

lunes, 7 de diciembre de 2015

las preguntas del otoño

Le pregunto a la madrugada.
¿Qué es hermoso desde mi mirada?
Y ella se encoje de hombros
Derrotada de tanta plegaria
De tantos sueños de mañana
Que a lo largo del día se arrastran
Hasta ser y no ser nada.

Otro animal muerto en la carretera
Y una madre despide a sus hijas camino de la escuela
Como si en ello le fuera la vida entera.
¿una despedida es bella?
parece como quien se arranca la piel
y a la vez podría parar mil guerras.

El otoño y su estampa de hojas secas
Se apoderan de esa lucha de gigantes que nos despieza
¿Qué es hermoso?
se descojonan los deseos amorfos. 
y las hojas caídas nos increpan a los humanos
Si a veces os parecemos árboles quemados

Y otras soles alumbrando los veranos desheredados. 
qué coño queréis...

domingo, 18 de octubre de 2015

efectos especiales



Andan los versos
empapados de bañarse en todos los besos
que volaron en calles donde no existió el mundo
donde los ojos brillaban de futuro
y los mares
que se encabritaban dentro de lunares.
susurros cerca del oído que siguen haciendo eco
pidiendo lluvia a un otoño seco.

Esos atardeceres que hicieron polvo y desazón
las murallas chinas que cercaban el corazón
convirtiéndose en pequeñas vallas de jardín
que se desplomaron con solo un soplido de ganas de vivir.
y es que nunca funcionó el crecerse
pues las nubes son mas opacas de lo que parece
y volar hacia ellas siempre guarda un anhelo urgente

Se había parado el mundo y los grillos
para dejarle protagonismo a los giros y gemidos
que dieron dos cuerpos temblando
de emoción y de suspense tiritando,
de futuro que no sabía
de posibles poemas tras las esquinas de la vida
y posibles esperas en las que nos haríamos trizas.
El temblor de deshacerse en las calles
y las luces de los bares eran los únicos efectos especiales
cartas de papel y de aire
la ciudad no ha dejado de arder,
en las calles donde ya no se puede volver.
Al fin de al cabo solo eran efectos especiales
y se nota cuando los paisajes no son reales.
Pero brillan tanto que puedes gastar un par de horas en detenerte a mirarles

viernes, 25 de septiembre de 2015

otoño desempolvando



¿Dónde andan volando las pieles que se quebraron una noche?
y el vello abriendo las alas para alcanzar un simple roce
que vendaval levantó el vuelo...
y nadie se dio ni cuenta
yo volando y el resto con los pies en el suelo.
Otoño anda desempolvando trastos viejos
y se ha encontrado heridos versos.
Aquella burbuja en medio de tanta gente
(acortar distancias se volvía urgente)
que con suaves roces y susurros mimamos
mientras a lo lejos el mundo andaba rompiéndose en pedazos
y los taxis anunciaban finales a retazos
pero dio igual y la ciudad decidió disfrazarse
de eternidad y de ojos brillantes
un sequito de miedos consiguieron frenarme
pero el mundo sudaba desastre
y yo me dejé convencer por la eternidad del instante
por las luces de un sala donde morían los cobardes
y los ojos brillantes
y los roces suaves
y las espaldas llenas de mapas guiando al futuro
que terminaban en mares.
pero hoy me queda apretado el puño
a pesar de alas rotas y vacías calles

martes, 15 de septiembre de 2015

bienvenidxs



El reflejo del mar en sus ojos
Es la luz que alumbra la historia
Aquella que está escrita por los que siempre pierden
Los que mueren sin alzar su bandera
La historia más certera
La oculta bajo piedra
Que se muere ahogada en los estrechos
En cuyas orillas quedan mil botellas varadas
escrita en los cuerpos muertos...
Se retuercen sirenas amordazadas
La historia empapada
Esa que no se leerá jamás
Más que en el fondo del mar que atormenta en cada conciencia
y que truene por favor, por ternura, que truene.
sino, que muramos ya para siempre

Pateras donde los ojos de la ilusión
Son centinelas que sueñan con dar luz al futuro
Luces que se apagarán en el fin del mundo
Que es mañana
Que es la alambrada
El abismo a la nada que se abre en las aduanas
las porras andan con ganas...

Que se alcen banderas de violencia y ternura
Contra los que cierran fronteras
Para los que sueñan
Abramos el refugio de las conciencias
La tierra para los vencidos, los desheredados
Los oprimidos...


Que se estreche el mar
que el refugio sea galopar hasta enterrarlos en el mar
a los dueños de mil guerras
a las democracias de etiqueta
gritemos juntas que nativa o extranjera
la misma clase obrera...

Refugiados venid, ayudadnos a luchar.  

viernes, 28 de agosto de 2015

Tirando del hilo de un suspiro
Ocultando lo oscuro del enemigo
La piel en guardia
Donde el silencio gana
Donde la masa calla
Animales heridos en mi montaña
Aullidos de lobos contra la calma
Despiertan las calles que miramos fijamente
Las carreteras que llevaban donde la soledad se invierte

Y los recuerdos se declaran insurgentes

SORORIDAD

Camino a la tregua del ocaso
El coche parece un caballo desbocado
Me olvido un segundo del mundo enjaulado.
Galopo a la montaña tras la jornada
Se me detiene la historia en su mirada,
Una chica va llorando en el coche que se cruza
La poesía no encuentra excusas.
El pelo revuelto entre sus lágrimas
Y su mirada se posa un segundo en mi calma.
Sin aviso siento algo extraño
Me parece hermosa, no ella sino la causa que abrazo
La sororidad se me presenta en batalla
No hay guerra contra su hermosura
La sororidad me abriga con holgura
Solo deseo contener sus lágrimas
Porque son mías
Veo en ellas piezas de mis ruinas
Como si en medio del la tempestad
Quisiera ser tabla en el mar.
Se detiene y derrumba el mundo en la calle
La sororidad cortando el aire
Apilando adoquines que no entenderá casi nadie.
La trinchera donde más sola me voy a encontrar
Donde despiadada se ensancha la virilidad.
Donde las flechas vienen lanzadas por todos los lados
Incluso desde el bando que creía mi hermano.
Incluso desde mis entrañas
Que frente a ella se muestran extrañas
¿Quién puso en mi vientre tantas trabas?
¿Quién puso en mis ojos la mirada en batalla?
Recuerdo el viento despeinando aquella hermosa mujer
Hilos que me enseñaron a cortar se empiezan a tejer
Espinas en mis rosas que ya no ansían florecer.
Me libero de la competencia
De la crítica con urgencia
Me libero del combate con mis hermanas
Quiero secar sus lágrimas

Quiero darles armas


lunes, 24 de agosto de 2015

repasos

Hay un dulce regusto en repasar fracasos
Quizás porque siempre fuimos del bando derrotado
Por eso cuesta escribir cuando entra demasiada luz en el cuarto
Nos acostumbramos a escondites y a hablar bajo
Quizás por eso hay tanto mimo en lo que ocultamos
En esas olas fugaces que remueven nuestros barcos
Que nos recuerdan cuando naufragamos
cuando miramos calles esperando unos pasos
cuando nos acostábamos en islas desiertas con el pecho implado
esclavos del deseo del roce de unas manos

y escudriñábamos bares esperando encontrarnos.

supe de la luna


Supe como saltó la chispa cuando el horizonte ardió
Pero no supe que ocurrió para que la luna no se atreviera
Las calles parecían poner una alfombra roja
Y las hojas de los árboles cuchicheaban entre risas.
No recuerdo como olía la noche ruborizada
Pero recuerdo el acento de senderos desconocidos
El movimiento de manos que hoy parece que fueron sueños.
Recuerdo el temblor del invierno
La boca seca de nervios
Flashes robados de algún verso que se creyó eterno.
No recuerdo futuro en los momentos,
Pero si recuerdo la habitación menguando hacia la nada
La mirada clavada en la ventana
La mano sujetando una última llamada
El zarpazo del león rasgando la casa,
Aunque el invierno llevaba días avisando que arañaba.

Recuerdo la pared donde dejé rendirse a mi espalda
Escondiéndome de las despedidas que se carcajeaban
Recuerdo una mañana apagada
Y el cajón del olvido que reventaba.

Ahora Vivo lejos de la ciudad
En cuyas paredes parecía publicitarse siempre mi fragilidad
Y las farolas iluminaban diapositivas de mis derrotas
El río parecía gritar todo lo que nunca me atreví  a hacer.

Olía a humo toda la ciudad
De los ojos que un día fueron llamas
Hoy ya no vivo en la ciudad
El río se ha tenido que quedar callado
Y el skyline de las montañas desvancó a la luna traidora
Aquí camino sin temor a las sombras

Pero no olvido que la luna es confidente y testigo de mis mejores y peores horas. 

mi habitación propia

Te amo porque entiendes mis espacios vacíos
Mis silencios a gritos
Mis lugares donde no llega nadie
Donde me busco, me pienso, me lucho
Donde la luz artificial no llega
Donde las voces de otros no me nombran
Te amo porque no preguntas
Porque no te corrompen las dudas
Cada vez que me reservo mis silencios
Cada vez que camino a solas
Te amo porque no escarbas donde no quiero
Ni llamas a la puerta de mi habitación propia
Dejas intactos mis callejones y sombras
Porque entiendes que son mis extrañas guaridas
Las sombras oscuras que deseo que me reten a solas
Donde los músculos de mis suspiros entrenan
Y no quiero manos que lo sujeten.
Entiendes como necesito ese espacio
Donde me adelanto un poco para que nadie me mire
Donde no me apetecen sonrisas posadas
Te amo porque esperas paciente
Porque no quieres hacer tuya mi sombra

Porque soy sin miedo. 

domingo, 9 de agosto de 2015



En el lugar donde se hacen carne los abismos y se lanzan
se arremolina un verso melancólico que no calla
y como el kaleborroka que grita en mi corazón
se retuerce recordando un susurro de voz.
Pero está la tierra, abierta de piernas
lanzándome los brazos como eterna compañera.
Tus manos también tienen forma de montañas
donde todo el ruido se calla
tus ojos hacen juego con los helechos gallegos,
donde se puede alcanzar la paz hasta sentirnos eternos...
donde no suenan a terror las calles
donde parece que no bombardearán mañana ciudades.
por eso me escondo siempre en la naturaleza
donde los pájaros no juzgan la belleza
como tu cuando me despierto...
Si pudieran pelear los árboles
si pudieran empuñar fusiles los rios
si pudieran lanzar bombas las montañas
si pudieran los perros gobernar
no habría tristeza en mis versos nunca más.
Pero la guardo celosa, pues es mi remanso de paz

miércoles, 15 de julio de 2015

lo que se...



sé pocas cosas de la vida
de hecho será mejor decir
que no se casi nada de esa muñeca de porcelana
tan a menudo fría y extraña
pero que cuando se deshace
nos baña de un líquido extraño pegajoso y dulce
incluso a veces refrescante
y aunque sigo sin saber de nada
se que me gusta ver a perros coronándose en las montañas
que volveré a llorar si veo ancianas arrastradas por la policía
que se me eriza la piel cuando gritan multitudes.
Se que un voto no cambia nada
y que un fascista nunca debe morir tranquilo en su cama.
Que se sobrevive a caminar sola entre mil manifestaciones
porque al final encuentras tu manada.
Se que me odiará sin rencor a quien hice daño
pero también sé que nunca hice daño sin sentir culpa
y que soy más seca cuando hace calor.
Se que lloraré si derriban de nuevo la fábrika
pero también se que ahí no se acaba nada,
se que un uniforme encierra telarañas
y se que tu risa suena a revolución
se que hay un trocito de palestina en mis mejores versos
que nunca serán buenos,
y otro hueco para el control del aeropuerto de Israel en mis balas.
Se que en Gibraltar no quiero ver más cuerpos flotando
se que seguiré celebrando a viva voz un torero cornamentado
y que me da más miedo un contrato que una bomba bajo el coche.
Se que no olvidaré a los maestros de la historia y la revolución
pero no callaré que no callaré que para ELLAS nunca hubo mención.
No se escribir poesía
se que hay habitaciones de hotel ansiosas y hastías
y se que no me conformo con humo si no hay llamas.
No se donde están las flores que derrocan gobiernos
si se quienes empuñaron fusiles que lo hicieron.
Se que soy cobarde
pero también se que no le temo a coger un avión sola a país extranjero
se que me gusta jugar contigo en la cama antes de dormir
y que me cuesta escribir cuando me siento feliz.

miércoles, 1 de julio de 2015

volar

Estivales los pájaros entre los albaricoques y zarzas
solo un segundo abre sus alas,
girones de vuelo, vuelo imprevisto, se desatan las ganas.
Tras días de alas pausadas,
equilibrios llenos de miedo
patas atrofiadas
y sin más, de repente...
vuelo sin dudas, lanzado, arrojado al devenir
sin medias tintas, tomando partido sus alas
contra el viento o nada
contra el aire o contra el suelo
el aire que no se apiada y aún así allá va
se lanza, contra el muro de las jaulas,
y gana la batalla la hazaña
espirales en el aire, los suyos lo aclaman
y como si nada, en unos segundos, escapa
desaparece, se pierde entre un sin fin de alas
no hay tiempo para despedidas,
pero se me escapan las lágrimas

 la libertad estalla. 

domingo, 10 de mayo de 2015

Un segundo durante un día
que se vuelve una ola
que se vuelve arena movediza
y de nada importan los claxons
si la montaña su lecho nos brinda
por las rocas tus manos se mimetizan
y me llega el palpitar de la vida
Queda lejos el jaleo
y ya va quedando taciturno el día
que me busquen las letras suicidas
que no van a hallarme mientras duren tus caricias
y que que el estado nos reprima

si se vuelve ola nuestro segundo, cada día.


jueves, 19 de febrero de 2015

escribir sin cólera

Nunca me había detenido a cuestionarme como ha de ser ese limbo, ese espacio vacío, ese hueco que se me antoja un agujero negro. Me refiero a escribir sin el dolor que provoca desmenuzar la realidad en busca de una explicación donde el argumento ridículo o absurdo no tenga cabida. Esa búsqueda incesante e inevitable, casi innata que conlleva el ver siempre la sombra gigante, grotesca e inconfundible de un sistema terrible. Siempre suenan esos engranajes, siempre el humo irrespirable, siempre el ruido apretando los tímpanos de esa máquina vil que condena a la miseria a la mayoría del mundo. Como sería escribir sin la frustración sin la indignación y la cólera de ver que quedan muchas, muchos, tantos que parecen infinitos que no alcanzan a ver al gigante, con la de ruido que hace, con la de humo que suelta, no puedo evitar la cólera, ¡No tosen! Cómo controlo el deseo de zarandeo, de decirles, sois estúpidos!, cómo creéis que con una mascarilla, que con tapones, que con gafas opacas, que encogiéndoos en un rincón como un pequeño ovillo invisble va a dejar de atraparos la sombra de la máquina, ¿Cómo? Y de repente algo que me asusta más, quizás me da envidia su capacidad, su, para mí, super poder, mágico, metafísico, ciencia ficción es para mi ese poder, el super poder de la indiferencia. Me asusta que eso me de envidia, pero entiendo que me da envidia porque supone poder escribir sin cólera, sin sensación de mil pies aplastándonos, de mil siglos de derechos robados. Como ha de ser mirar al mundo sin ver la máquina, sin humo, y escribir sobre una gota de agua, sin ser si quiera consciente del sistema que trasluce tras ella. Porque aunque describa los mil colores de una gota y parezca una descripción inocua, neutra, jamás es neutra en mis trazos, en mis dedos, en mis ojos. Pues son los ojos que se arrancaron la venda, y están enrojecidos, me pican… Mi descripción nunca podrá ser la misma de quien lo mira con las gafas opacas. Y me cuesta describir la gota de agua sin indignación, como esos artistas de la vida contemplativa a los que a veces he intentado simular sentándome en medio del campo.          Pero es inevitable, ya me condené, mi condición de mujer con conciencia de clase obrera no puede dejar de hacer metáforas con la primavera y ver en los almendros de febrero como revolución y resistencia. Luego descubro los quieren alternar esa vida contemplativa con cierta indignación y hacen cola con el puño alzado en el puerto para coger un barco que les lleve a una isla lejana, desde la cual se observa la maquinaria, pero no llega el humo, ni llegan los gritos de los que asustados esquivan sus embistes. Se creen revolucionarios por lanzarse a hacer la cola que les aleja, y dicen luchar, pero sin mancharse.  Después están los que se quedan y miran al gigante y le compran un paraguas y dentro del paraguas despotrican murciélagos y cucarachas contra ese monstruo al que ayer le compraron paraguas, al que a ratos cuando nadie miran le sacan brillo para que luzca menos temible.

Supongo que ya nunca más podre escribir  con paz y neutralidad, sin cólera y sin odio, pero es que al fin al cabo eso supondría haber dejado de soñar, y sin soñar  escribir sería una eternidad de hacer listas de la compra.