"mariposa, tu eres el alma de los guerreros..."

viernes, 28 de agosto de 2015

Tirando del hilo de un suspiro
Ocultando lo oscuro del enemigo
La piel en guardia
Donde el silencio gana
Donde la masa calla
Animales heridos en mi montaña
Aullidos de lobos contra la calma
Despiertan las calles que miramos fijamente
Las carreteras que llevaban donde la soledad se invierte

Y los recuerdos se declaran insurgentes

SORORIDAD

Camino a la tregua del ocaso
El coche parece un caballo desbocado
Me olvido un segundo del mundo enjaulado.
Galopo a la montaña tras la jornada
Se me detiene la historia en su mirada,
Una chica va llorando en el coche que se cruza
La poesía no encuentra excusas.
El pelo revuelto entre sus lágrimas
Y su mirada se posa un segundo en mi calma.
Sin aviso siento algo extraño
Me parece hermosa, no ella sino la causa que abrazo
La sororidad se me presenta en batalla
No hay guerra contra su hermosura
La sororidad me abriga con holgura
Solo deseo contener sus lágrimas
Porque son mías
Veo en ellas piezas de mis ruinas
Como si en medio del la tempestad
Quisiera ser tabla en el mar.
Se detiene y derrumba el mundo en la calle
La sororidad cortando el aire
Apilando adoquines que no entenderá casi nadie.
La trinchera donde más sola me voy a encontrar
Donde despiadada se ensancha la virilidad.
Donde las flechas vienen lanzadas por todos los lados
Incluso desde el bando que creía mi hermano.
Incluso desde mis entrañas
Que frente a ella se muestran extrañas
¿Quién puso en mi vientre tantas trabas?
¿Quién puso en mis ojos la mirada en batalla?
Recuerdo el viento despeinando aquella hermosa mujer
Hilos que me enseñaron a cortar se empiezan a tejer
Espinas en mis rosas que ya no ansían florecer.
Me libero de la competencia
De la crítica con urgencia
Me libero del combate con mis hermanas
Quiero secar sus lágrimas

Quiero darles armas


lunes, 24 de agosto de 2015

repasos

Hay un dulce regusto en repasar fracasos
Quizás porque siempre fuimos del bando derrotado
Por eso cuesta escribir cuando entra demasiada luz en el cuarto
Nos acostumbramos a escondites y a hablar bajo
Quizás por eso hay tanto mimo en lo que ocultamos
En esas olas fugaces que remueven nuestros barcos
Que nos recuerdan cuando naufragamos
cuando miramos calles esperando unos pasos
cuando nos acostábamos en islas desiertas con el pecho implado
esclavos del deseo del roce de unas manos

y escudriñábamos bares esperando encontrarnos.

supe de la luna


Supe como saltó la chispa cuando el horizonte ardió
Pero no supe que ocurrió para que la luna no se atreviera
Las calles parecían poner una alfombra roja
Y las hojas de los árboles cuchicheaban entre risas.
No recuerdo como olía la noche ruborizada
Pero recuerdo el acento de senderos desconocidos
El movimiento de manos que hoy parece que fueron sueños.
Recuerdo el temblor del invierno
La boca seca de nervios
Flashes robados de algún verso que se creyó eterno.
No recuerdo futuro en los momentos,
Pero si recuerdo la habitación menguando hacia la nada
La mirada clavada en la ventana
La mano sujetando una última llamada
El zarpazo del león rasgando la casa,
Aunque el invierno llevaba días avisando que arañaba.

Recuerdo la pared donde dejé rendirse a mi espalda
Escondiéndome de las despedidas que se carcajeaban
Recuerdo una mañana apagada
Y el cajón del olvido que reventaba.

Ahora Vivo lejos de la ciudad
En cuyas paredes parecía publicitarse siempre mi fragilidad
Y las farolas iluminaban diapositivas de mis derrotas
El río parecía gritar todo lo que nunca me atreví  a hacer.

Olía a humo toda la ciudad
De los ojos que un día fueron llamas
Hoy ya no vivo en la ciudad
El río se ha tenido que quedar callado
Y el skyline de las montañas desvancó a la luna traidora
Aquí camino sin temor a las sombras

Pero no olvido que la luna es confidente y testigo de mis mejores y peores horas. 

mi habitación propia

Te amo porque entiendes mis espacios vacíos
Mis silencios a gritos
Mis lugares donde no llega nadie
Donde me busco, me pienso, me lucho
Donde la luz artificial no llega
Donde las voces de otros no me nombran
Te amo porque no preguntas
Porque no te corrompen las dudas
Cada vez que me reservo mis silencios
Cada vez que camino a solas
Te amo porque no escarbas donde no quiero
Ni llamas a la puerta de mi habitación propia
Dejas intactos mis callejones y sombras
Porque entiendes que son mis extrañas guaridas
Las sombras oscuras que deseo que me reten a solas
Donde los músculos de mis suspiros entrenan
Y no quiero manos que lo sujeten.
Entiendes como necesito ese espacio
Donde me adelanto un poco para que nadie me mire
Donde no me apetecen sonrisas posadas
Te amo porque esperas paciente
Porque no quieres hacer tuya mi sombra

Porque soy sin miedo. 

domingo, 9 de agosto de 2015



En el lugar donde se hacen carne los abismos y se lanzan
se arremolina un verso melancólico que no calla
y como el kaleborroka que grita en mi corazón
se retuerce recordando un susurro de voz.
Pero está la tierra, abierta de piernas
lanzándome los brazos como eterna compañera.
Tus manos también tienen forma de montañas
donde todo el ruido se calla
tus ojos hacen juego con los helechos gallegos,
donde se puede alcanzar la paz hasta sentirnos eternos...
donde no suenan a terror las calles
donde parece que no bombardearán mañana ciudades.
por eso me escondo siempre en la naturaleza
donde los pájaros no juzgan la belleza
como tu cuando me despierto...
Si pudieran pelear los árboles
si pudieran empuñar fusiles los rios
si pudieran lanzar bombas las montañas
si pudieran los perros gobernar
no habría tristeza en mis versos nunca más.
Pero la guardo celosa, pues es mi remanso de paz